La Policía Nacional ha desarticulado un grupo organizado dedicado a la introducción y posterior comercialización de todo tipo de sustancias estupefacientes. En la operación se han decomisado casi 47 kilos de hachís, tres kilos de heroína, dos kilos de ketamina, 1.800 gramos de MDMA cristalizado y otros 1,8 kilos de cocaína.
13 personas han sido detenidas por su supuesta implicación en los hechos, entre ellos el cabecilla de la red de nacionalidad marroquí. Además, se han intervenido más de 100.000 euros en efectivo, la mayoría localizados en el vehículo del líder empaquetado con film transparente de cocina.
La red de narcotraficantes disponía de una amplia infraestructura en Madrid y Málaga, con funciones perfectamente delimitadas. Sus miembros adoptaban fuertes medidas de seguridad, como cambios periódicos de residencias, inmuebles de seguridad y vehículos habilitados para el transporte de drogas, contravigilancias o sustitución periódica de teléfonos móviles.

El cabecilla de la organización mantenía contactos con proveedores marroquíes, turcos, colombianos y albano-kosovares, entre otros, para aprovisionarse de distintas clases de drogas que posteriormente suministraba a clientes activos de escalones inferiores.
Durante la investigación, los agentes averiguaron que el grupo había contactado con un proveedor de heroína ubicado en Holanda y estaban realizando gestiones para enviar una "mula" a ese país con la finalidad de introducir en España una cantidad indeterminada de esta droga y adulterantes.
Las investigaciones les llevaron a un piso de seguridad en la urbanización El Álamo de Madrid y varios en la localidad malagueña de Fuengirola. En las inmediaciones del domicilio madrileño, la Policía detuvo al líder de la organización cuando conducía su vehículo.
En el registro del mismo hallaron 1,8 kilos de cocaína, una máquina de contar dinero, una prensa, moldes metálicos, básculas, sustancias de corte y 64.650 euros en metálico distribuidos en varios paquetes envueltos con film transparente.
En las tres viviendas de Fuengirola se localizaron 14 kilos de hachís y otros 10.000 euros. En esta localidad se detuvo a otro de los integrantes encargado de la recepción, transporte y distribución de la droga procedente de Marruecos.
Uno de los últimos detenidos, en el barrio madrileño de Vallecas, era el destinatario de la droga intervenida en Irún y estaba relacionado con un grupo de etnia gitana vinculado al tráfico de drogas en Madrid.