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Cada vez se apuesta más por la incineración

Cada vez se apuesta más por la incineración

Por MDO/E.P.
lunes 01 de noviembre de 2010, 00:00h
Las incineraciones han ido ganando terreno a los tradicionales entierros hasta el punto de suponer el 40 por ciento de los servicios funerarios de la Comunidad, según Confederación de Asociaciones de Consumidores y Usuarios de Madrid. Funespaña asegura que en España se elige esta opción en un 25 por ciento de los casos.
El portavoz de Funespaña, Jesús Pozo, insistió en que dicha tendencia, que en determinadas ciudades como Málaga alcanza el 72 por ciento, se debe "fundamentalmente al cambio de mentalidad". En Madrid según la Confederación de Asociaciones de Consumidores llega hasta el 40 por ciento.

Además, señaló otros factores como la mayor presencia de costumbres europeas, "la limpieza que supone la incineración" y, otra no menos importante: el coste. "No es que sea mucho más barato, pero sí algo más barato que un nicho a 99 años o una sepultura a 50", calculó.

Pozo concretó que el abanico de un entierro puede partir desde unos 800 euros hasta alcanzar los 12.000, mientras que incinerar supone unos 1500 o 2000 euros "sin problema".

Sin embargo, según los datos de la Confederación de Asociaciones de Consumidores y Usuarios de Madrid, el entierro más barato es el tradicional, ya que un nicho durante diez años cuesta una media de 3.194. La cremación, a la que se acoge más del 40 por ciento de las familias madrileñas, se sitúa en 3.204 euros -salvo que se tenga un nicho en propiedad- si se cuenta con el alquiler de un cenicero por diez años.

¿Contaminan las cenizas?
En la actualidad, la Federación de Municipios y las asociaciones públicas y privadas de cementerios tratan de "unificar criterios" para evitar que las cenizas acaben en lugares indeseados, como los ríos y que sigan ganando adeptos lugares como el jardín del recuerdo del cementerio de la Almudena de Madrid.

"Cada vez hay más lugares como éstos porque tanto la legislación como las costumbres lo están requiriendo", subrayó Pozo que, preguntado por la contaminación que generan las cenizas aseguró que son inocuas, aunque durante el proceso de incineración sí se produce cierta contaminación atenuada por los filtros instalados en los hornos. "Lo que realmente contamina son los barnices en los féretros", puntualizó.

De hecho, muchas de las urnas en las que se guardan los restos ya están hechas con materiales biológicos como la sal e incluso existen las que llevan semillas de árboles para que, una vez descompuestas, crezca un árbol en el lugar donde se arrojaron las cenizas.
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