La implantación de este sistema es fruto de la colaboración entre Metro de Madrid e
Invensys Rail Dimetronic, y los primeros trenes con este servicio ya comienzan a funcionar entre las estaciones de Estadio Olímpico y Hospital del Henares, una línea que tiene una longitud de 9,3 kilómetros y cuenta con ocho estaciones.
Este sistema presenta la ventaja de reducir el intervalo entre trenes y de este modo incrementar la capacidad de transporte de la línea. Además, en caso de un fallo eventual, el sistema es capaz de continuar operativo gracias a su modo de respaldo basado en un sistema por códigos de velocidad, que permite mantener el movimiento de los trenes de forma segura, utilizando la infraestructura existente en la línea.