‘No tengo tiempo para comprar los regalos’, ‘no tengo tiempo para ir al banco’, ‘no tengo tiempo para buscar piso’... ‘No tengo tiempo’ es una de las frases diarias a las que recurren muchos madrileños cuando piensan en todas las tareas pendientes por hacer a lo largo de un día. Precisamente, estas tres palabras se convirtieron en inspiración de dos empresarias madrileñas -Ana Alonso y Ana Garrido- que pertenecen al mismo grupo de amigos. “Siempre habíamos sido las organizadoras de los viajes y fiestas de nuestros conocidos, hasta que llegó un momento que decidimos convertirlo en una profesión.

Fue así como decidimos montar una empresa para facilitar la vida a las personas que no pueden -o no quieren- ocuparse de su agenda diaria”, cuenta Ana Alonso, una de las creadoras y socias de la empresa que surgió hace seis años y que actualmente, a pesar de la crisis, continúa teniendo un buen número de seguidores.
La finalidad de estas dos mujeres todoterreno es ayudar a los demás y hacerse cargo de la falta de tiempo que tienen otras personas. Un recorrido por la
página web de las emprendedoras permite hacerse una idea de los ámbitos en los que dan servicio; “nuestras gestiones son variadas, hacemos lo que el cliente necesite, desde cosas cotidianas hasta la preparación de una fiesta, pasando por la búsqueda de casa, colegio para niños, regalos variopintos, entre otros muchos encargos”, explica Ana.

Cada llamada que reciben estas dos empresarias es un reto. “Lo más curioso que nos han pedido fue la búsqueda de un conejo hindú”, recuerda Ana; aunque la organización de una fiesta o la búsqueda de vivienda consumen buena parte del tiempo que tienen. "Visitar pisos es una de las gestiones más solicitadas. Hacemos una selección de los pisos hasta dejar los dos o tres que se adaptan mejor a las necesidades del cliente". En relación con temas inmobiliarios, también se ocupan de organizar una mudanza, de dar el alta del gas, el teléfono, o de recibir a la compañía eléctrica, si fuese necesario. Sin embargo, algunas gestiones les han ocasionado más un quebradero de cabeza, y en ocasiones han rechazado algunos trámites o encargos como llevar paquetes cuyo contenido desconocen.
¿Comprar un billete de avión? ¿esperar largas colas en organismos oficiales? ¿renovar el pasaporte o el D.N.I y evitar hacer noche a las puertas de la comisaría?
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También gestionamos este tipo de cosas, “nuestros clientes nos solicitan todo tipo de documentos: visados, pago de multas, matrículas universitarias, convalidación de títulos, etc. Hay infinidad de personas que no pueden realizar esos trámites en un horario de mañana”, explica Ana, “incluso en la embajada de China o en la Dirección General de Tráfico ya nos conocen de tantas veces que hemos acudido. La DGT es como nuestra segunda casa”.
Aunque ‘No tengo tiempo’ se ha visto afectado por la situación de crisis, lo cierto es que la gente continúa ‘alquilando’ este tipo de servicios. “Hemos notado menos volumen de pedidos en todo lo relacionado con el ocio, las personas celebran su cumpleaños en casa y prescinden de los caterings. Además, hacen viajes más cortos o más económicos”. A pesar de ello, sus clientes continúan obedeciendo a diferentes perfiles, casi siempre son hombres, de entre 35 y 50 años, que trabajan en profesiones liberales con una falta de tiempo importante.

Internet es la plataforma que han elegido las empresarias como medio de difusión para darse a conocer. “Internet es una plataforma básica hoy en día pero la verdad es que el ‘boca a boca’ es muy efectivo. Las personas que quedan satisfechas no dudan en recomendarte a sus amigos y conocidos, y en nuestra página web pueden conocer los servicios y las tarifas con las que trabajamos”. Unos precios que rondan los 23 euros por hora de gestión, aunque para trabajos más elaborados existen tarifas diferentes.
Ya lo dice el famoso refrán popular '
mi tiempo es oro'. Si es así, esta puede ser la solución idónea como remedio a las agendas repletas de compromisos. Basta con levantar el teléfono y contactar con estas recaderas profesionales que saben encontrar el tiempo de donde no lo hay, y rastrear todo tipo de tiendas y negocios para evitar apuros en la vida de cualquiera.