Un paseo en el teleférico de la capital es un viaje recomendable en cualquier época del año. La perspectiva de la ciudad, desde una altura de 40 metros, cambia radicalmente y ofrece una nueva forma de apreciar rincones especiales como el paseo del Pintor Rosales, el parque del Oeste o la estación de Príncipe Pío.
00.00 horas. A vista de pájaro. Las dimensiones de la ciudad, las perspectivas de sus calles y sus plazas, cambian desde arriba. Un viaje en el teleférico, volando a 40 metros de altura, puede resultar una experiencia divertida y, a la vez, muy instructiva. Desde la cabina del teleférico, una de las atracciones con más raigambre de la capital, podemos contemplar y admirar el Parque del Oeste, la Rosaleda, la estación ferroviaria de Príncipe Pío, la ermita de San Antonio de la Florida, y su gemela, el río Manzanares, las calles y callejuelas, los árboles de la Casa de Campo y las puntas de las instalaciones del Parque de Atracciones, el movimiento de los vehículos y los peatones... todo un panorama de la vida urbana que sorprende a cualquiera que decida emprender el viaje. Lugar: Pº del Pintor Rosales s/n