Esta nueva cápsula, que contendrá una serie de objetos relacionados con el hallazgo de la caja fundacional de 1834 y con el Madrid del siglo XXI, se colocará bajo la estatua de Cervantes en la Plaza de las Cortes.
El pasado jueves, tras la reunión del Consejo de Gobierno, el vicepresidente y portavoz autonómico, Ignacio González, explicó que algunos de los documentos que podrían entrar a formar parte de esta nueva cápsula son un
mapa de la Comunidad de Madrid, un
plano del Metro, un juego de imágenes sobre la evolución histórica de la
Carrera de San Jerónimo, un listado de escritores galardonados con el Premio Cervantes desde su creación y un informe arqueológico sobre el descubrimiento de la cápsula del tiempo y su contenido.

Los madrileños también
podrán elegir entre las crónicas que han realizado los Medios de Comunicación sobre este hallazgo, el proyecto de remodelación de la Plaza de las Cortes, la Constitución Española y el Estatuto de Autonomía de la Comunidad de Madrid, el discurso de don Juan Carlos I Rey de España en su proclamación, un ejemplar del Boletín Oficial de la Comunidad de Madrid, un ejemplar de El Quijote cedido por la Casa Natal de Cervantes, unas fotografías de los Reyes de España y de los Príncipes de Asturias o unas monedas de euro.
Descubrimiento fortuito
El hallazgo de la cápsula de 1834 fue
toda una sorpresa para los obreros que participaban en la remodelación de la
Plaza de las Cortes a mediados de diciembre de 2009. La caja fue abierta y depositada en el laboratorio del Museo Arqueológico Regional a la espera de que se dieran las condiciones óptimas para avanzar en el proceso de extracción del contenido que, si bien está en buen estado de conservación, tendrá que ser convenientemente tratado para su posterior exhibición pública.
Según la Comunidad de Madrid, el
análisis de los documentos, medallas y monedas hallados en este cofre de 1834 arroja un claro mensaje de defensa del liberalismo frente al absolutismo, un legado político que las autoridades del momento quisieron salvaguardar para que llegara intacto a las futuras generaciones de madrileños. Además, los madrileños del siglo XIX rindieron un homenaje a Cervantes, que se materializó en la inclusión en la cápsula de dos ediciones de su obra cumbre.