Carmen Balfagón, directora de la Agencia para la Reeducación y Reinserción del Menor Infractor (ARRMI), dependiente de la Consejería de Presidencia, Justicia e Interior, alertó este miércoles de que "se ha producido un incremento muy significativo de las conductas violentas", por lo que el tratamiento de estos jóvenes debe adaptarse a sus nuevas características.
Durante su ponencia en un curso sobre menores para la Policía local de Alcobendas, Balfagón explicó que este fenómeno se da "hasta el punto de empezar a hablar en ocasiones no tanto del robo con violencia como de la violencia con robo, violencia, por otra parte, gratuita, que impregna el modelo social en que nos desenvolvemos".

La directora de la ARRMI apuntó que esta violencia se produce como consecuencia de una falla en la transmisión de valores, "porque es una necesidad vital aprender a demorar el logro y a funcionar con objetivos a medio y largo plazo". "La familia, con frecuencia, ha abandonado su capacidad educadora y la transmisión de valores no se produce o se produce mal", añadió.
La Comunidad ha detectado que el 75 por ciento de los menores que cumplen medidas judiciales en la región presentan conductas antisociales que suponen violencia. Dentro de su actividad en la prevención de la reincidencia —que se ha reducido al 11 por ciento en la Comunidad de Madrid—, se han desarrollado diferentes programas especializados. Entre ellos, el Programa Central de Tratamiento Educativo y Terapéutico sobre Conducta Antisocial, que ya se aplica en pruebas en todos los centros y trabaja aspectos relacionados directamente con la conducta delictivia, como los valores y creencias de los menores o el control de la ira y la ansiedad.