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Javier Cuadrado, secretario general de la Corte de Arbitraje de Madrid

“El procedimiento arbitral podrá realizarse de forma telemática”

“El procedimiento arbitral podrá realizarse de forma telemática”

Por Isabel Hernández de Diego
sábado 21 de febrero de 2009, 00:00h
El pasado mes de enero, la Corte de Arbitraje de Madrid aprobó un nuevo reglamento que, entre otras reformas, permite a las partes elegir el árbitro que mediará en su conflicto o encontrar una solución en un plazo máximo de seis meses, con una prórroga de cuatro. Madridiario se ha reunido con Javier Cuadrado, Secretario General de la Corte para conocer en profundidad estas reformas y otras que la institución dará a conocer en breve, como la posibilidad de resolver conflictos empresariales a través de Internet.
¿Por qué se ha modificado el reglamento de la Corte de Arbitraje cameral y qué repercusiones pueden tener los cambios para el empresario madrileño?

La Cámara de Madrid desde hace ya bastante tiempo es la corte líder del arbitraje en España. Los empresarios españoles que creamos esta Corte hace ya veintitantos años pensamos que teníamos la posibilidad de liderar la implantación de un arbitraje de peso a nivel internacional. Para ello entendimos que una de las cosas sustanciales era dotarnos de un reglamento moderno, eficaz, que diera brevedad al procedimiento, seguridad jurídica a las partes y además diese cabida a un arbitraje internacional de cierta eficacia y transparencia. Hemos aprovechado esta oportunidad para hacer un reglamento que resuelve muchas de lasa cuestiones que no estaban resueltas en el anterior, como la acumulación de autos, el tema de las costas, medidas cautelares. Hemos abierto el procedimiento de manera que es mucho más flexible, las partes tienen una capacidad de disposición mucho más grande que antes, pueden elegir el árbitro, el idioma, el procedimiento que van a seguir, etc.

El procedimiento es ahora bastante más corto que el que está al uso en el mundo internacional del arbitraje, en el que hay cortes que tardan entre dos y tres años en resolver los asuntos. Nosotros hemos fijado un procedimiento que dura seis meses más una posible prórroga de dos más dos, en un procedimiento típico; pero también hemos establecido un procedimiento abreviado para arbitrajes de cuantía inferior a 100.000 euros y que durará cuatro meses más una posible prórroga de dos. Además publicamos la lista de árbitros en la página Web para el conocimiento de las partes y los costes, que tienen un decanaje importante de casi 5 años, se siguen manteniendo ya que entendemos que es una época difícil para las y no debemos dificultar su acceso elevando el coste del arbitraje como han hecho otras cortes.

Un mes después de la entrada en vigor del nuevo reglamento, ¿cuáles están siendo los resultados?


Está creciendo mucho el número de arbitrajes que están entrando en la Corte. Creo que estamos consiguiendo dar una sensación de asumir los retos de futuro y esto provoca en buena medida que las empresas designen como centro para resolver sus disputas la Corte de Arbitraje de Madrid. Influye también el que los costes sean más reducidos que en otras instituciones, que en la lista de árbitros se encuentren los más prestigiosos nacionales y ahora estamos incorporando también árbitros internacionales.

Sí quiero avanzar que no nos vamos a quedar en el ámbito nacional, si no que tenemos un proyecto de internacionalización, empezando por el Cono Sur americano para convertirnos en puente para la resolución de conflictos entre Iberoamérica, España y la UE. El proyecto incluye una informatización de la Corte que  también está en curso. En cuestión de un mes o mes y medio, el procedimiento arbitral podrá realizarse de forma telemática, a distancia, con garantías de trazabilidad y de firma electrónica, para que la gente pueda presentar sus escritos y sus demandas. Lo cual significa que en el caso de un arbitraje en el que se hubiera elegido como sede Buenos Aires y  una empresa estuviese en Chile y otra en Madrid, no tendrían que desplazarse, a no ser que hubiese vista.

¿Es contemplado el arbitraje como una alternativa real al encuentro ante los tribunales?


Yo creo que el arbitraje ha pasado por varias fases, una en la que estaba tremendamente discutido y en la que se le achacaba falta de seriedad, de rigor, de confidencialidad. También hemos tenido un negativo entendimiento inicial por parte del poder judicial, como si el arbitraje fuera algo agresivo contra los tribunales de justicia, pero en la actualidad los tribunales entienden que no sólo no es una agresión, si no que colabora de forma tremendamente eficaz en cuestiones como el desatascamiento de los juzgados, permitiendo la resolución de conflictos de forma rápida y eficaz. Las empresas cada vez se adscriben más al arbitraje como medio de resolución de conflictos y creo que estamos viviendo un momento de madurez, óptimo en materia arbitral.

¿Cuál es la clave para un buen arbitraje?


Es esencial una institución arbitral de prestigio en la que las partes se encuentren absolutamente tranquilas de que se van a resolver las cosas de manera adecuada y eficaz. Creo que el procedimiento por el que se va a llevar a cabo el arbitraje no es en absoluto inocuo y hay muchas cuestiones en términos de procedimientos judiciales y arbitrales que fracasan por un procedimiento inadecuado. Es esencial también contar con tener buenos profesionales, entendedores del arbitraje, que no se acerquen puntualmente a él, sino que lo conozcan en profundidad. Y finalmente considero importante que la corte colabore en la revisión de los laudos, que sean vistos no solo por un ojo, si no por varios y que gocen de la suficiente formalidad y peso para resolver la disputa de forma armónica. Nosotros vamos a hacer una publicidad de laudos, siempre con el consentimiento de las partes, por que creemos que la doctrina arbitral es importante que sea trasladada a terceros para que el arbitraje sea cada vez mejor. También estamos creando una biblioteca de arbitraje para las partes y los árbitros.

¿Cuál es el perfil del profesional que arbitra conflictos empresariales? ¿De cuántos árbitros dispone actualmente la Corte de arbitraje de la Cámara?


Inicialmente es un árbitro con años de experiencia contrastada, por ejemplo, como abogado en el caso de que sea un caso de derecho, que son la práctica totalidad. Es un profesional que tiene experiencia además en la materia concreta sobre la que se desarrolla el conflicto de arbitraje, si es que lo designa la Corte, por que pueden elegirlo directamente las partes. Ahora mismo trabajan en la Corte, alrededor de 140 árbitros.

¿Qué ventajas supone apostar por el arbitraje en un momento de crisis como el que estamos viviendo?


Una de las mas evidentes es que, en un momento de atasco tremendo en los juzgados motivado no sólo por la falta de medios de la Justicia, sino por el afloramiento de todo tipo de conflictos debido a la crisis económica, las partes tienen la seguridad de que van a ser atendidos en el arbitraje y además, pueden encontrar una solución mucho más celérica a la disputa que en un juzgado al uso.

Si las partes no están de acuerdo con la decisión del árbitro, ¿qué alternativas tienen?

Si una de las empresas no está de acuerdo con el laudo puede impugnarlo. En una situación ideal y típica habría una empresa que recibe un laudo favorable a sus pretensiones y una parte que no y decide no cumplirlo.  El laudo goza por amparo legal de la posibilidad de ser aplicado directamente por los tribunales. El que considere que sus derechos no han sido protegidos puede someterlo a una impugnación que puede prosperar o no.

¿Qué relación mantiene la Corte de Arbitraje de la Cámara con otras instituciones similares como la Corte del Ilustre Colegio de Abogados de Madrid o la Corte Española de Arbitrajes?

Tenemos una muy buena relación con todas las instituciones arbitrales, no sólo de este país, sino extranjeras y nuestro proyecto de internacionalización no es excluyente, nos gustaría contar con un aglutinamiento de cortes alrededor de la Corte de Arbitraje de Madrid. Es la Corte líder en arbitrajes, de unos 400 arbitrajes que se hacen  al año en España, la Corte realiza unos 140 o 150 y el resto se reparte en una atomización de instituciones arbitrales tremendamente importante. Estamos dispuestos a oír y aglutinar dentro del proyecto a otras cortes arbitrales a nivel internacional, con el ánimo de aunar esfuerzos y por que entendemos que esa atomización de cortes pues no es buena para el arbitraje español. Con el Ilustre Colegio de Abogados no creo que en el futuro sea descartable un acuerdo con la Junta de Gobierno nueva y el nuevo presidente. Creo que tenemos mucho que aportarnos mutuamente y trabajar juntos es tremendamente importante.
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