Según comunicó Aguirre, el TSJM no ha admitido a trámite el recurso del Ministerio de Educación en contra de que los alumnos de 2º o 4º de la ESO que objeten a EpC puedan hacer trabajos sobre la Constitución Española o voluntariado en el propio centro en lugar de cursarla. Para el Ministerio en cambio no puede haber insumisión a una norma estatal. Lo contrario supondría exponerse a suspender la asignatura y así
se lo ha comunicado a la Consejería de Educación, que dirige Lucía Figar.
El TSJM avala de esta manera las actividades que harán los alumnos, aunque está por dirimirse en el Tribunal Supremo (todavía
no hay un criterio firme pero sí hasta 80 sentencias de distintas instancias judiciales autonómicas) si objetar a la asignatura por motivos de conciencia es legal.
Esperanza Aguirre recordó este viernes además que el tribunal madrileño ha dado el visto bueno a la forma en la que se impartirá EpC en las aulas (el conocido como currículo), del que la presidenta asegura que se han quitado "valoraciones morales y se ha dejado los principios y los valores de la Constitución".
El trasfondo de la polémica
El PP, como ha reiterado, cree la asignatura "manipuladora y adoctrinadora" con los niños, siendo los padres "quienen tienen el derecho a elegir el tipo de Educación de enseñanza moral que quieren transmitir a sus hijos". El PSOE en cambio no ve "cuál es el problema" en que los alumnos aprendan los valores de la Constitución, la Declaración Universal de Derechos Humanos o la igualdad entre hombres y mujeres entre otras.
El problema de fondo está en que determinados manuales y libros de la asignatura son demasiado injerentes moralmente para el PP y quieren "convertir a los niños en buenos socialistas". Para Esperanza Aguirre, "sólo hay que enseñar los valores constitucionales: libertad, igualdad, justicia, y el pluralismo político". El PSOE en cambio cree que valores como la igualdad entre sexos y la toleracia entre razas, religiones y creencias, así como el respeto al medio ambiente son valores deseables que deben conocer los chavales desde su infancia.