Las obras que Adif está ejecutando en la estación de Atocha para implantar un nuevo esquema de vías y aumentar un 33 por ciento la capacidad del túnel de Sol entran este verano en su recta final. Los trabajos obligarán a modificar el servicio de varias líneas de Cercanías de Madrid entre el 17 de julio y principios de septiembre.
Según ha informado el gestor ferroviario, se trata de una actuación "especialmente compleja desde el punto de vista técnico" que permitirá incrementar la capacidad del túnel, mejorar la fiabilidad del servicio y facilitar la gestión del tráfico ferroviario cuando se produzcan incidencias.
La primera fase de las afecciones se desarrollará entre el 17 y el 22 de julio. Durante esos días, los trenes de la línea C-3 (Aranjuez-Chamartín) iniciarán y finalizarán su recorrido en Villaverde Bajo, por lo que los viajeros deberán realizar transbordo a la línea C-4 para continuar hasta Atocha y Chamartín.
En el caso de la C-4A (Parla-Alcobendas/San Sebastián de los Reyes), el servicio quedará suspendido entre Parla y Atocha. Los trenes tendrán origen y destino en Atocha y quienes viajen desde o hacia Parla deberán utilizar la línea C-4B, que mantendrá su servicio habitual.
Por su parte, la línea C-5 (Humanes-Móstoles El Soto) tendrá como cabecera la estación de Atocha, donde los usuarios deberán cambiar de tren para continuar viaje en cualquiera de los dos sentidos.
Más cortes durante el verano
Las obras continuarán entre el 23 de julio y el 16 de agosto con un corte total de la C-5 entre Villaverde Alto y Embajadores. Durante este periodo, los servicios entre Humanes/Fuenlabrada y Villaverde Alto, así como entre Móstoles El Soto y Embajadores, circularán con una frecuencia de diez minutos durante toda la jornada.
Además, Renfe habilitará trenes lanzadera entre Villaverde Alto y Méndez Álvaro, con paradas en Puente Alcocer, Orcasitas y Doce de Octubre, y una frecuencia de 35 minutos.
Posteriormente, entre el 1 y el 28 de agosto, las actuaciones afectarán también a las líneas C-2, C-7, C-8A, C-8B y C-10, que verán modificadas sus frecuencias y recorridos. Entre otras medidas, la C-2 circulará por la vía de contorno; la C-7 reducirá frecuencias en algunos tramos; las líneas C-8 prestarán servicio con intervalos de entre 30 y 60 minutos y la C-10 circulará cada media hora entre Villalba y Delicias. Además, permanecerá cerrado el acceso a los andenes de la estación de Méndez Álvaro.
A estas afecciones se sumarán dos nuevos cortes del túnel de Sol durante los fines de semana del 29 y 30 de agosto y del 5 y 6 de septiembre. En esas fechas, las líneas C-3 y C-4 establecerán cabeceras provisionales en Atocha y Nuevos Ministerios.
Los viajeros con títulos válidos de Cercanías podrán utilizar los autobuses regulares de la EMT como alternativa durante los periodos afectados.
Más capacidad a partir de octubre
Adif ha destacado que estas serán las últimas obras vinculadas a este proyecto que obligarán a alterar el servicio en el túnel de Sol. Los trabajos se han concentrado durante el verano para reducir el impacto sobre los usuarios, coincidiendo con la época del año de menor demanda.
La actuación, que cuenta con una inversión cercana a los 56 millones de euros, transformará el actual esquema de vías de Atocha Cercanías, pasando del modelo 4+3+3 al 4+4+2. Gracias a esta reorganización, a partir del próximo mes de octubre el túnel de Sol incrementará su capacidad en un 33 por ciento, beneficiando especialmente a las líneas C-3 y C-4 y mejorando la fluidez del servicio en las horas punta.
Entre las principales actuaciones figuran la conexión definitiva entre los túneles de Sol y Embajadores mediante un falso túnel, la remodelación de varias vías, la instalación de nuevos desvíos y la adaptación de los sistemas de señalización y control ferroviario a la nueva configuración. Adif y Renfe informarán de las modificaciones del servicio a través de sus canales habituales, tanto en estaciones como en sus páginas web, aplicaciones y redes sociales.