A finales de marzo, comenzaron a aparecer restos procedentes del fresado del asfalto de una de las calles de Valdemorillo en un entorno especialmente sensible de la localidad. Según ha denunciado el PSOE del municipio, lo que en un principio parecía un vertido puntual, terminó convirtiéndose en un problema medioambiental de mayor alcance. Enrique Plato, portavoz socialista, ha apuntado que el Ayuntamiento ha extendido el material por los caminos del entorno de la Presa del Boquerón, una zona rodeada de vías pecuarias y de especial valor natural para la villa.
En este sentido, la oposición de Valdemorillo ha acusado al equipo municipal de haber permitido el vertido de residuos potencialmente contaminantes, además de haber ignorado las advertencias previas y de haber agravado la situación al esparcir los restos sobre caminos vecinales próximos a una cañada real y a la Presa del Boquerón.
El material vertido procede del fresado realizado tras el asfaltado de la calle A2 del municipio. Se trata de fragmentos y partículas resultantes del levantamiento de la capa superficial del asfalto; una mezcla que puede contener residuos de alquitrán, hidrocarburos y metales pesados. “Lo más peligroso es que en realidad está justo en la linde de una vía pecuaria, de una cañada real. Eso realmente es peligroso”, ha señalado Plato.
La preocupación ha aumentado tras conocer el comportamiento que el fresado puede tener con el paso del tiempo y con la llegada de las lluvias. Según explica el portavoz socialista, no se trata de un asfaltado consolidado que permanezca inmóvil sobre una superficie preparada, sino de partículas sueltas depositadas sobre caminos vecinales sin impermeabilización ni protección. “En cuanto empiece a llover. ¿Qué va a pasar? Pues que se escurrirán y filtrarán los propios metales pesados al terreno y acabarán contaminando a las aguas subterráneas que abastecen a la presa del Boquerón”, ha advertido.
“Es un bien natural, una presa natural, que cuando llueve se forma y que tiene su hábitat natural. Y esto va a perjudicar”, ha relatado Plato. Desde el PSOE han apuntado al valor ecológico y paisajístico de la presa del Boquerón, que podría verse alterada por la presencia de contaminantes. “Con la lluvia se va a acabar desplazando. Y eso va a afectar a las vías pecuarias, que suelen tener un reglamento muy estricto con el tipo de vertidos o de materiales que se echan al terreno”, ha explicado.
Extensión de residuos en caminos naturales
La tensión aumentó el pasado 24 de abril, cuando el Ayuntamiento de la localidad comenzó a extender los restos por los caminos del entorno de la Presa del Boquerón en lugar de retirarlos, según ha denunciado un comunicado del PSOE Valdemorillo. Para los socialistas, esta actuación supuso una desatención directa a las advertencias previas y consolidó una decisión que consideran perjudicial para el patrimonio natural del municipio.
“Insistimos en la retirada inmediata del vertido y la vuelta al estado original de nuestro entorno más valioso. También queremos saber bajo que informe medioambiental se dio autorización a dicho vertido y quien lo ordenó”, ha detallado Plato.

Una de las principales dudas planteadas por la oposición afecta también a la gestión contractual de la obra. Según ha indicado Plato, la empresa adjudicataria del reasfaltado debería asumir la retirada y reciclaje de los residuos generados durante el fresado. “No entendemos primero por qué los han depositado ahí cuando la responsabilidad es de la empresa. Han contratado a una empresa para que haga ese trabajo”, ha asegurado.
“Es una zona urbanizable, sí, pero no está urbanizada, ese es el problema"
Por su parte, el Consistorio ha defendido que “la zona de los vertidos se corresponde con suelo urbano no consolidado” y que “no es intención del Ayuntamiento afectar a zona de vía pecuaria”. Sin embargo, desde el PSOE han rechazado esta interpretación y han destacado que -aunque administrativamente la zona sea urbanizable- la realidad del terreno sigue siendo la de un espacio natural sin urbanizar. “Es una zona urbanizable, sí, pero no está urbanizada, ese es el problema. Los terrenos no están preparados para eso y además, se pueden desplazar o filtrar en el terreno o invadir vías pecuarias”, ha resumido el líder de la oposición.
Según la nota de prensa socialista, la indignación entre los vecinos ha crecido ante lo que consideran un nuevo incumplimiento de las promesas de recuperación de este entorno natural, una reivindicación que lleva años presente en el municipio. La zona de la presa del Boquerón y su entorno arrastran desde hace tiempo demandas vecinales para su protección, mejora y puesta en valor ambiental.
Desde la oposición recuerdan que durante más de siete años se han sucedido anuncios sobre la recuperación de este enclave sin que se hayan materializado actuaciones de conservación significativas. Ahora, han sostenido, que el vertido de los restos del fresado no solo no mejora la situación, sino que representa un nuevo deterioro.