La convocatoria de huelga en Glovo, impulsada por CCOO, arranca esta tarde con una concentración a las 18:30 horas frente a la sede de la empresa, situada en la calle Orense. La protesta, que servirá como antesala de los parones previstos para los días 24, 25 y 26 de abril en toda España, reunirá a repartidores y representantes sindicales para exigir la retirada del expediente de regulación de empleo planteado por la compañía y denunciar un empeoramiento de sus condiciones laborales en los últimos meses.
El detonante inmediato de los paros ha sido el ERE planteado por la empresa, que prevé los despidos de 750 personas de todo el país. Por su parte, Glovo ha defendido esta medida apelando a razones organizativas y productivas; aunque los trabajadores cuestionan el rumbo que ha tomado la empresa tras la regularización laboral de los repartidores.
La huelga convocada tendrá un carácter estatal y se desarrollará en tres franjas diferenciadas que coinciden con momentos de alta actividad para la empresa. El viernes 24 de abril el paro tendrá lugar entre las 20:00 horas y las 00:00 horas; el sábado 25 se extenderá durante toda la jornada laboral; y el domingo 26 se concentrará entre las 12:00 horas y 16:00 horas. Esta distribución responde a una estrategia orientada a maximizar el impacto de la protesta en los momentos de mayor demanda del servicio.
Tensión tras la Ley Rider
La organización sindical ha destacado que se trata de la primera huelga en Glovo tanto a nivel nacional como internacional. Según recoge el propio comunicado, esta movilización se convoca “por el abuso laboral que sufren los trabajadores y trabajadoras de la empresa tras el proceso de laboralización, que finalizó en junio de 2025, motivado por la aprobación de la Ley Rider”. “Pensábamos que iba a mejorar nuestras condiciones, pero no ha sido así", ha manifestado José Ramón Nava, trabajador de la empresa desde hace tres años.
Lejos de haber resuelto los problemas existentes, el sindicato considera que la transición hacia un modelo laboral regulado ha venido acompañado de nuevas tensiones. En palabras recogidas de CCOO, han alertado de una “ofensiva constante de la empresa contra los trabajadores y trabajadoras, que lleva a las plantillas a situaciones límite”.
Las demandas planteadas por CCOO dibujan un diagnóstico complejo sobre la situación laboral en Glovo. Desde el sindicato exigen “que la empresa cese en la aplicación de un régimen sancionador ilegal, no avalado por ningún régimen disciplinario, ni siquiera por el establecido en el convenio colectivo caducado de mensajería que aplica la empresa y que es claramente represivo y perjudicial al no contar con ningún tipo de garantía de defensa para sus trabajadores y trabajadoras”.
“Exigimos que la empresa renuncie al ERE presentado por causas organizativas y productivas y por el que pretende despedir a 750 personas trabajadoras pretendiendo externalizar y subcontratar posteriormente la actividad de reparto a flotas subcontratadas”
Otra de las denuncias expuestas aborda la cuestión de los despidos disciplinarios, que se habrían producido en los últimos meses. CCOO asegura un “incesante goteo” de extinciones contractuales. Bajo este contexto, sostienen que la empresa estaría evitando el marco legal de los despidos colectivos. Además, ha añadido Nava que “el trabajador vive siempre a la expectativa de lo que pueda pasar”.
Despidos y externalización
Otro de los ejes del conflicto es el expediente de regulación de empleo presentado por la compañía. CCOO exige de manera explícita su retirada y cuestiona tanto su justificación como sus consecuencias. En el comunicado se recoge la demanda de “que la empresa renuncie al ERE presentado por causas organizativas y productivas y por el que pretende despedir a 750 personas trabajadoras pretendiendo externalizar y subcontratar posteriormente la actividad de reparto a flotas subcontratadas”.
“Empezamos a ver despidos de manera escalonada, cada vez más numerosos”
Los repartidores, por su parte, sostienen que esta medida responde a una estrategia previa. “Empezamos a ver despidos de manera escalonada, cada vez más numerosos”. En su opinión, lo que antes denunciaban como un “ERE encubierto” ahora se ha formalizado.
Asimismo, CCOO considera que el marco actual es insuficiente para regular las condiciones de trabajo en el sector y reclama la apertura de un proceso de negociación específico. En este sentido, exige “que la empresa se avenga a negociar un convenio colectivo propio acorde a las condiciones de trabajo del año 2026 cuando, además, el convenio de mensajería que aplica está obsoleto y expirado desde hace casi 20 años”.