Antonio Amengual Sillero ha fallecido esta madrugada a los 91 años. Fue uno de los últimos empresarios y productores privados del género lírico español. Perteneció a una familia con numerosos vínculos teatrales. Su madre, Ana Sillero, era actriz, como sus hermanos Mercedes y Manuel. Ana Sillero, fallecida en 2010, contrajo matrimonio con Guillermo Amengual, siendo padres de Antonio y Ana Maria.
Antonio Amengual entró en el mundo de la gestión escénica gracias a sus tíos, Mercedes Sillero y Fernando Collado. Con este último comenzó a trabajar, en la oficina de representación y producción. Sin embargo, su auténtica formación se produjo junto a don José Tamayo en la Compañía Lope de Vega. Don José le había dado un papelito como actor siendo niño. Actuó en la Pasión, que se representó en el desaparecido teatro Fuencarral. El joven, con veinte años, acabó por convertirse en el ayudante y mano derecha del director tras haber trabajado como regidor, asistente de producción y en todos los oficios teatrales.
Amengual era una fuente inagotable de anécdotas sobre Tamayo. Él se encargaba, cuando ponían en pie una gran producción, de reclutar a los figurantes en la institución que hiciera falta. Cuando, en la Antología de la Zarzuela, incluyeron la famosa marcha Soldadito español, Tamayo logró que los figurantes fueran soldados de verdad, cedidos por las autoridades militares. Amengual tuvo que bregar con ellos en la escena.

Llegó un momento, mediada la década de los setenta del pasado siglo, en el que Amengual decidió independizarse de Tamayo, no sin disgusto de éste. Tras una breve etapa trabajando en el negocio familiar, la escena tiró de él. Primero estuvo en la compañía de comedias de Florinda Chico, a la que dirigió en El escaloncito (1970) y después fundó la Compañía Lírica Española, debutando con Luisa Fernanda el año 1974. No era desconocedor del género porque Tamayo le había dado grandes responsabilidades cuando creo la Compañía Amadeo Vives. Tuvo el apoyo incondicional de su hermana Ana María, fallecida en 1996. En su presentación declaraba Amengual: “La Compañía Lírica Española, nació en el con el propósito de colaborar al máximo para que el más popular de nuestros géneros, la zarzuela, pudiese llegar a todos los públicos con la categoría y el montaje que sinceramente creemos se merece”.
En el último cuarto del siglo pasado, la Zarzuela comenzaba a declinar, superada por los nuevos géneros musicales. Los que se relacionaban con épocas políticas pasadas, como la copla y la zarzuela, se fueron arrinconando. Amengual no se desanimó y llegó a poner en escena más de veinticinco producciones. Cuando, en
1977, se inauguró el madrileño Centro Cultural de la Villa, encontró allí un escenario amigo para estrenar, sobre todo en las temporadas veraniegas. Mantuvo la compañía hasta el año 2005, cuando produjo su último montaje: La linda tapada. Los dos años anteriores había estrenado en Madrid Virginia Vírginis, una novedad de Viudes y Benito Lauret, y El barberillo de Lavapiés.
Antonio Amengual nació en la Línea de la Concepción el 15 de enero del año 1935. Toda la familia de su madre procedía de la zona de Algeciras. Ha fallecido en Madrid el 21 de febrero de 2026.