La Comunidad de Madrid ha criticado duramente el anuncio del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, sobre la puesta en marcha de un billete único estatal de 60 euros al mes, al considerar que se trata de una medida improvisada, que invade competencias autonómicas y que, además, encarecería el transporte para los jóvenes madrileños.
El Ejecutivo central ha avanzado que este nuevo abono, que costará 30 euros para los menores de 26 años, entrará en vigor en la segunda quincena de enero y permitirá viajar en trenes de Cercanías y Media Distancia, así como en autobuses estatales, aunque no incluirá la alta velocidad. Frente a ello, el Gobierno regional ha recordado que en Madrid los jóvenes ya pueden desplazarse por toda la región e incluso a zonas de Castilla-La Mancha por 20 euros mensuales -en la actualidad 10 euros por las bonificaciones- gracias a la Tarifa Plana del Consorcio Regional de Transportes.
Desde el entorno de Isabel Díaz Ayuso advierten de que la propuesta estatal podría traducirse en una subida de precios en la Comunidad. "Sánchez vende como medida estrella un abono que es un 50 por ciento más caro de lo que ya disfrutan nuestros jóvenes. En Madrid no necesitamos que el Estado venga a subir el precio del transporte, sino a invertir en las Cercanías, que son de su competencia y fallan a diario", señalan fuentes autonómicas.
Asimismo, el Gobierno madrileño cuestiona que se hable de un billete único sin detallar cómo se integrarán los distintos sistemas de transporte autonómicos y locales, ni quién asumirá los costes técnicos y económicos de la adaptación. En este sentido, denuncian que el anuncio se ha realizado sin diálogo previo con la Comunidad ni con el Consorcio Regional de Transportes para analizar su viabilidad.
"Se vende la piel del oso antes de cazarlo y se traslada el problema a las comunidades autónomas. El Gobierno central vuelve a actuar de espaldas a quienes gestionamos el transporte real de los ciudadanos", remarcan desde el Gobierno regional.
Para el Ejecutivo regional, el planteamiento del Gobierno central vuelve a evidenciar “falta de planificación y de claridad” en una cuestión clave como el transporte público y genera incertidumbre al trasladar el problema a las comunidades autónomas sin una propuesta técnica ni financiera definida.