Hoy, 13 de agosto nacía, hace cien años, el actor José Sazatornil, Saza. Oriundo de Barcelona, pasó más de la mitad de su vida en Madrid, donde se convirtió en un personaje popular en el teatro, cine y televisión. Sin antecedentes artísticos, aunque toda su familia era aficionada a la escena, en 1940 entró a formar parte de la sociedad La Farándula, donde empezó a hacer teatro de aficionados.
El director de aquella sociedad, el antiguo actor Mateo Morell, encauzó al joven José hacia el teatro profesional y en 1946 debutó en el barcelonés teatro Victoria con la compañía de María Vila y Pío Davi. Alternaba con su trabajo como dependiente en una tienda de confecciones para caballero. Cuando empezó a cobrar 50 pesetas diarias, decidió dedicarse solo a la escena. Poco después fue fichado por Paco Martínez Soria para su compañía.
Todavía en 1952, el año en que contrajo matrimonio con la actriz murciana Carmen Serrano, trabajaba en el Romea de Barcelona. Al año siguiente debutó en el cine con la película Fantasía española. Ignacio F. Iquino le firmó un contrato para once películas y le montó compañía teatral. De paso le puso el diminutivo de Saza. Siguió con compañía propia y se adentró en los géneros de la revista con el célebre Colsada y en el musical, estrenando con gran éxito Golfus de Roma. Para entonces ya se había establecido en Madrid y comenzado a trabajar en la recién nacida Televisión Española.
Durante toda su carrera alternó cine, teatro y televisión. También escribió o adaptó algunas obras, firmadas a veces con el seudónimo de Mariano Zazurca. Ya estaba considerado como uno de los mejores cómicos —a veces con pinceladas tragicómicas— y siguió haciendo cine. Llegó a rodar más de cien películas, entre ellas Una señora estupenda, 1966; Las que tienen que servir, 1967; Juicio de faldas, 1969; Los gallos de la madrugada, 1971; La llamaban Madrina, 1973; El love feroz, 1975… Berlanga le proporcionó dos de los grandes papeles de su carrera en La escopeta nacional, 1977 y Todos a la cárcel, 1993. En 1987 ganó el Premio Goya por su interpretación en Espérame en el cielo. Y también actuó una de las películas españolas objeto de culto: Amanece, que no es poco, donde interpretaba al guardia civil.
Tras protagonizar en teatro Filomena Marturano, junto a Concha Velasco, le llegaron algunos de los mejores papeles del teatro tragicómico, como ¡Es mi hombre!, Cuatro corazones con freno y marcha atrás, y la siempre recordada La venganza de Don Mendo, una de sus interpretaciones más brillantes.
Nunca fue un hombre que buscara la fama o aparecer en los medios de comunicación. Si vida fue la interpretación. Fue tan discreto que ni tan siquiera, en el año 2001, anunció que se retiraba del teatro.
Saza falleció en Madrid el 23 de julio de 2015, después de haber sufrido Alzheimer en sus últimos años. El pasado 13 de diciembre el Ayuntamiento de la Capital colocó una placa en el edificio de la avenida Ciudad de Barcelona, donde vivió el actor desde el año 1968.