La Movida Madrileña, ese movimiento cultural que, desde los primeros años de la Transición hasta mediados de los 80, revolucionó todas las expresiones artísticas y llenó de color una España que despertaba, aún el blanco y negro, de la dictadura franquista, llega a la Sociedad General de Autores y Editores (SGAE) de Madrid.
Del 4 de junio al 20 de julio, el Palacio de Longoria (Fernando VI,4), sede de la SGAE, acoge la exposición La Movida, juventud y libertad. Realiza un recorrido desde 1977 a 1986 por objetos personales, recuerdos y piezas artísticas de algunos de los grandes protagonistas de aquel fenómeno sociocultural que supuso toda una explosión de libertad y creatividad en ámbitos como la música, el cine, el teatro. La muestra, con entrada libre, puede visitarse todos los días de 16:00 a 21:00 horas.
El comisario de la exposición es Sabino Méndez, compositor, guitarrista y escritor, testigo directo de aquellos años junto a Loquillo en Los Intocables y, después, en Los Trogloditas. El proyecto cuenta con la colaboración del Museo RTVE, el Museu Internacional de Titelles d,Albaida (MITA) y Radio 3. La mayoría de los objetos provienen de los archivos personales de artistas como Alaska y los Pegamoides, Gabinete Caligari, Nacha Pop, Parálisis Permanente, Hombres G, El Aviador Dro o cineastas y fotógrafos como Pedro Almodóvar, Fernando Colomo, Miguel Trillo y Domingo J. Casas.
También hay espacio para creadores multidisciplinares que combinaron la música con otras artes visuales, como Tino Casal, Carlos Berlanga, Miluca Sanz o Víctor Coyote. Este último, líder de Los Coyotes, es además el autor de la imagen gráfica de la exposición. El recorrido se complementa con textos de reconocidos periodistas como Diego A. Manrique, Jesús Ordovás, Patricia Godes y Rafa Cervera, la fotógrafa Mariví Ibarrola y el artista Pablo Sycet.
Es un movimiento tan “amplio, multiforme y participativo que abarcar todas sus facetas sería un trabajo prácticamente infinito”, ha señalado Méndez. “Hemos querido hacer una muestra que sirva de sumario, guía e índice como homenaje y difusión de ese movimiento artístico que implicó a tantos de nuestros autores y autoras, y cuyos ecos sociológicos resuenan todavía en la cultura española”, ha añadido.
En la misma línea, el presidente de la SGAE, Antonio Onetti, ha destacado ese “soplo de aire fresco que, en aquellos años de transformación política, social y cultural, aportó toda una nueva generación de creadoras y creadores que rompieron esquemas, diseñaron nuevos lenguajes artísticos y alborotaron un país que necesitaba entrar de lleno en la modernidad de su tiempo. Justo el reflejo de lo que esta exposición desea rememorar y celebrar”.
Una escena musical provocadora
La muerte de Franco en 1975 y la apertura democrática dieron paso a una juventud ansiosa de expresarse. Lo hizo sin complejos, con desafíos, con una frescura e imaginación desbordante. Desde Madrid, el epicentro de la revolución cultural, La Movida se extendió a todos los rincones de España.
La exposición pone especial foco en la escena musical, representada por una treintena de grupos de pop y rock conocidos como parte de la nueva ola. Entre los objetos exhibidos destacan guitarras icónicas como la Squire Telecaster Custom con la que Teo Cardalda compuso temas de Golpes Bajos, una Rickenbacker cedida por el propio Sabino Méndez, la Hofner de 12 cuerdas de Álvaro Urquijo o la Gibson ES 335 que Antonio Vega lució en la portada de No me iré mañana.

También se exponen prendas icónicas como un abrigo de Alaska diseñado por Antonio Alvarado, el mono negro de Aviador Dro, la peluca de Ana Curra para El acto, o las cazadoras de cuero de artistas como Nacho Cano, Jorge Martínez o Antonio Vega.
No faltan los carteles promocionales de conciertos, convertidos en piezas de coleccionistas, con actuaciones de Almodóvar & McNamara, Nacha Pop, Parálisis Permanente, Golpes Bajos o Los Ronaldos. Se incluye también el cartel del Gran Guateque de 1978, considerado por muchos como el germen de La Movida, con diseño de Ceesepe y el colectivo Kaka de Luxe.
Más allá de la música
Aunque la música fue el motor principal, La Movida también revolucionó el cine, la fotografía, la literatura, el cómic y los medios de comunicación. La muestra rescata carteles de películas como Matador, de Almodóvar, o ¿Qué hace una chica como tú en un sitio como este?, de Colomo, además de la cámara Super 8 con la que Almodóvar rodó sus primeros cortos.
Otros objetos singulares presentes son el Disco de Oro de Los Ronaldos, un taburete Dúplex de Javier Mariscal, presente también en museos internacionales; la cámara y fotómetro de Domingo J. Casas; la bola de cristal y los muñecos Maese Cámara y Maese Sonoro del programa La bola de cristal; o el ícónico Horacio Pinchadiscos de Sabadabadá.
La exposición es, en suma, un merecido homenaje de la SGAE a quienes impulsaron este movimiento único, desde los más conocidos hasta los que quedaron en la sombra. Un recuerdo de un tiempo efímero, joven e irrepetible, que marcó la historia cultural de España.
Ciclo de cine en la Sala Berlanga
En paralelo, la Fundación SGAE organiza hasta el 7 de junio un ciclo de cine dedicado a La Movida en la Sala Berlanga, en la calle Andrés Mellado, 53, con proyecciones dobles a las 19:00 y 21:00 horas y con entrada obligatoria que tiene un precio de 3,50€.
El programa incluye títulos tan representativos como Pepi, Luci, Bom y otras chicas del montón de Pedro Almodóvar; Tigres de papel de Fernando Colomo; Nos va la marcha de Manu Bersategui, Raimundo García, Manuel Gómez Pereira; Cuentos eróticos una película colectiva; y Arrebato de Iván Zulueta, una de las obras más radicales y experimentales del cine español.
Una oportunidad única para revivir el espíritu libre y creativo de una generación que cambió las reglas del juego.