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Punto violeta.
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Punto violeta. (Foto: Delegación del Gobierno en Madrid)

Valdemoro elimina los puntos violeta y Galapagar los tiñe de blanco

viernes 30 de agosto de 2024, 07:30h
Actualizado: 10/09/2024 14:02h

Las fiestas patronales de los municipios de Valdemoro y Galapagar se celebran en el mes de septiembre y este año vienen acompañados de polémica. Primero fue el Ayuntamiento de Valdemoro, que daba la sorpresa con la eliminación de los puntos violetas en los festejos en honor a la Virgen del Rosario y, a principios de esta semana, el Consistorio galapagueño decidió innovando en la escala cromática y llamando a estos puntos de información contra la violencia machista ‘punto blanco’.

Es en la propia programación de las fiestas en honor al Santísimo Cristo de las Mercedes de Galapagar - que se celebran del 12 al 15 de septiembre - donde este espacio se promociona como un área en el que “se sensibiliza al público y se atiende, informa y ayuda a víctimas de cualquier tipo de agresión sexista” y que estará situado en una carpa en la parada de autobús junto a la plaza del Presidente Adolfo Suárez el viernes 13 (de 22.00 a 1.00 horas) y el sábado 14 (también de 22.00 a 1.00 horas), según el Consistorio.

Al margen de los horarios de este espacio, la oposición ha censurado este cambio de los Puntos Violetas’ tradicionales por ‘Puntos Bancos’. Desde coalición Por Galapagar alegan que en caso de una agresión, la víctima “buscará un punto violeta, color de referencia para la ciudadanía, y especialmente para las mujeres, en la lucha contra la violencia de género”.

Desde la oposición, la coalición Por Galapagar ha censurado este cambio de los 'puntos violetas' tradicionales por 'puntos blancos'. Según alegan, en caso de agresión la víctima "buscará un punto violeta, color de referencia para la ciudadanía, y especialmente para las mujeres, en la lucha contra la violencia de género", mientras que los 'puntos blancos' solo son conocidos por "PP-Vox de Galapagar". "A nadie se le ocurre cambiar una señal de STOP o ALTO, ya que todo el mundo la identifica con ‘parar y mirar’ y así se evitan accidentes", denuncian.

Ante un tema nada "baladí", Por Galapagar ha instado a rectificar al equipo de gobierno local (formado por PP y Vox) y recuperar los 'puntos violeta', así como dejar "de asumir los postulados de Vox en materia de violencia de género". Fuentes del equipo de gobierno han asegurado a Madridiario que el ‘punto blanco’ trataría de “ampliar” el funcionamiento del ‘punto violeta’ y “atender, informar y asesorar sobre otro tipo de violencia”.

Programa de fiestas de Galapagar.

No obstante, para el Movimiento Feminista de Madrid, esta medida - al igual que la tomada en Valdemoro - es una forma de “invisibilizar” la violencia de género: “Quieren hacernos ver que no existe un tipo de violencia específica contra las mujeres, pero los datos por desgracia demuestran que no es así”. Según ha señalado a este digital Jara Bravo, portavoz de la plataforma feminista, “vivimos en un país en el que se denuncia una violación cada dos horas y donde los delitos sexuales se han incrementado en casi un 90 por ciento en la última década”, sin tener en cuenta todas aquellas agresiones y violaciones que no sé denuncian.

“Quieren invisibilizar la violencia machista, pero no nos estamos inventando los datos. La violencia machista existe y ya van 62 mujeres asesinadas en lo que va de año. Hay que poner a disposición de la ciudadanía todo tipo de servicios y herramientas y concienciar sobre estos temas”, apunta Bravo, quien afirma que la eliminación o cambio de color de estos puntos solo va a “agravar esta lacra”.

Adiós al punto violeta en Valdemoro

La controversia sobre el color de un espacio que debería ser un refugio para aquellas víctimas de una agresión sexual llega tan solo unos días después de que el Ayuntamiento de Valdemoro, gobernado también por PP y Vox, anunciará que iba a prescindir de los puntos violetas para sus fiestas en honor a la Virgen del Rosario, que tendrán lugar del 6 al 9 de septiembre.

Junto a esta decisión, llegaba una recomendación por parte del alcalde del municipio, David Conde, gritar “fuego” ante una agresión. El regidor defendía esta idea asegurando que “atrae mucho más la atención de los demás”.

“No voy a gritar fuego”

Palabras que han hecho saltar a varios valdemoreños en las redes sociales, como Andrea Fernández, que en su cuenta de X (antiguo Twitter) ha denunciado que quiere un “Ayuntamiento que se anticipe a los problemas e irregularidades que pueda haber” y que sea capaz de dar “todos los recursos necesarios para poder estar a salvo y disfrutar” de las fiestas “como todos los demás.

Para Fernández, gritar “fuego” no es una “solución eficaz” y menos en un “recinto lleno de gente y casi cerrado por las pocas salidas que tiene” y considera que el chillar esa palabra de advertencia puede “provocar una estampida”.

Las declaraciones de Conde han hecho saltar las alarmas en el Ministerio de Ana Redondo, quien señalaba estos actos “inciden en el negacionismo de un problema tan importante como es la violencia machista” y en “ridiculizar a la mujer”. Y solicitaba al municipio que “rectifique” antes de la celebración de las fiestas.

Sobre esta polémica también ha opinado el ex miembro del Parlamento Europeo, Pablo Echenique, quien se ha postulado en contra de esta medida en un programa de Telecinco: “Creo que está mal directamente el enfoque porque si algo nos ha enseñado el feminismo, respecto a la violencia machista y las agresiones sexuales, es que hay que intentar no poner tanto el foco en la víctima y lo que tiene que hacer la mujer para evitar la agresión y poner el foco en los agresores y lo que tiene que hacer el Estado para impedir las agresiones. Gritar fuego, llevar un spray en el bolso, ir por las calles más iluminadas o cerrar las piernas fuerte cuando están sufriendo una agresión sexual es bastante viejo ya”.


En la política local, el PSOE de Valdemoro tachaba de “absolutamente intolerable” la eliminación del punto violeta y acusaba al equipo del gobierno de reírse de las mujeres y de la violencia con las recomendaciones del regidor. "¿Les parece a ustedes una solución gritar "fuego"!? Parece que se ríen de las mujeres, de la violencia ¿Les tienen que rendir pleitesía a sus socios de gobierno? Vergonzoso, e injustificable", apuntaban en su mensaje.

“Dimisión inmediata”

Esta misma semana, el grupo municipal de Más Madrid del Ayuntamiento de Valdemoro ha registrado un escrito solicitando la “dimisión inmediata” de la concejal delegada de Cultura y Encargada de la programación y confección de las fiestas de la localidad, Elena Sánchez, del Partido Popular, ante “la gravedad de la eliminación de los puntos violeta y el deterioro continuo de los festejos”.

En este sentido, en su escrito, el edil de Más Madrid Javier Carrillo ha defendido que el Ayuntamiento "debería poner a disposición de las mujeres todos los recursos posibles para estar a salvo en sus fiestas" y califica a la medida como “la gota que ha colmado el vaso”.

"La solución propuesta por la Concejalía de 'gritar fuego', más allá de una ocurrencia, es un desprecio a todo el funcionamiento y dolor que provoca la violencia machista", ha alegado.

Comunicado del Ayuntamiento de Valdemoro

Desde el Consistorio valdemoreño, alegaron que los puntos violetas que se instalaron hasta 2023 durante la celebración de las fiestas patronales “funcionaban con una contratación irregular sometida a continuos reparos por parte de la intervención municipal y desvinculan cualquier relación de esta medida con el acuerdo de gobierno entre el Partido Popular y Vox. El alcalde de Valdemoro, David Conde, defiende que combatir "las agresiones sexuales debe estar al margen de cualquier ideología" y entiende que "todos los partidos, sean de izquierdas o derechas, deben estar de acuerdo en eliminar este tipo de agresiones durante las fiestas, como no puede ser de otra manera".

"Los servicios técnicos municipales de las Áreas de Igualdad y Seguridad Ciudadana están estudiando las mejores opciones para reforzar la prevención y evitar que se produzcan agresiones sexistas durante las fiestas", afirman desde Consistorio, que - además- recalca su compromiso "en favor de la igualdad y en contra de la violencia machista es incuestionable, como puede constatarse en las políticas de prevención y concienciación que se llevan a cabo durante todo el año".

No es la primera vez que un municipio madrileño prescinde de estos espacios de prevención contra la violencia machista. El año pasado en Torrelodones, la concejala de Vox del área de Servicios Sociales, Familia y Mayores, Sonsoles Palacios, afirmaba que iban a “quitar” de sus fiestas “los puntos violetas podemitas”.

Puntos violetas

Los puntos violetas son “un instrumento promovido por el Ministerio de Igualdad (desde 2018) para implicar al conjunto de la sociedad en la lucha contra la violencia machista y extender, de forma masiva, la información necesaria para cómo actuar ante un caso de

violencia contra las mujeres, tal y como se expone en la propia web del Ministerio.

Estos espacios son creados y gestionados por Ayuntamientos, entidades u organizaciones en eventos multitudinarios, impulsados por el Ministerio de Igualdad desde hace años, siendo Pamplona el primer municipio en instalar un stand - en 2015 - para dar información a las víctimas ante agresiones sexuales durante los Sanfermines (un año después se produciría la violación de ‘La Manada’).

Un año antes, en 2014, se elaboraron las primeras guías de actuación ante las agresiones sexuales y se instalaron los primeros stands improvisados en verbenas, fiestas y festejos, que en su mayoría estaban gestionados por personas voluntarias.

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