Familias del Colegio de Enseñanza Infantil y Primaria (CEIP) Andrea Casamayor de Paracuellos de Jarama han comenzado a recoger firmas para pedir a la Consejería de Educación, Ciencia y Universidades de la Comunidad de Madrid más aulas de segundo ciclo de Infantil el próximo curso, coincidiendo con el fin de las obras de ampliación del centro, tras tachar de "insuficiente" la apertura de un único grupo prevista.
Según señalan estas familias, sólo con los alumnos actualmente matriculados en primer ciclo de Educación Infantil en la cercana guardería Santiago Apóstol, ya se requerirían "80 plazas" para el próximo curso en el Andrea Casamayor, si bien el aula contemplada tendría sólo 20 -18 genéricas más otras dos para alumnos con necesidades especiales-, explican. Esto implicaría, recalcan, que muchos niños "se queden sin plaza" en el mismo, pues "sólo entrarían los que tienen hermanos en el centro", subrayan, al tiempo que reclaman la apertura de un segundo grupo ya en junio, sin esperar hasta septiembre, cuando los niños "ya tendrían asignado otro centro". Por otro lado, estas familias reclaman al menos otra plaza más para alumnos con necesidades especiales para atender todos los casos.
A día de hoy, el tejido vecinal lucha por abrir un segundo aula de infantil de tres años. "A unas semanas de empezar el plazo de admisión para el curso 2024/2025 nos enteramos de que solo se va a abrir un aula de tres años", explica Gema Pérez, vocal en el AMPA del colegio Andrea Casamayor.
Las firmas las recogen de manera presencial. Este martes, de 15:15 a 16:15 horas, en la puerta de la Escuela Infantil Santiago Apóstol, las familias recogerán las rúbricas para presentarlas en la reunión que mantendrán con la Dirección de Área Territorial Madrid Este. El AMPA recuerda que una vez concluyan las obras, el CEIP Andrea Casamayor tendrá unas dimensiones tales que no entienden que no se vayan a abrir más clases para atender esta demanda. Calculan que más de 90 niños del colegio de Educación Infantil Santiago Apóstol, en el mismo municipio, solicitarán plaza en este centro educativo en el ciclo de infantil: "Muchas de esas familias están muy angustiadas". Lo que piden es claro: "Que el próximo curso escolar estos niños, que llevan tantos años sin su colegio, tengan su centro al 100 por cien y estas familias del municipio tengan plaza en un colegio cerca de su vivienda. Si no se abre esta segunda aula, no se van a ofertar plazas en nuestro centro ya que casi todas las plazas las se cubrirían alumnos con hermanos en el centro".
"Estamos preocupados", confiesa Raúl Aresté Nieto, padre de una niña y un niño. "Nos vemos empujados por las pocas plazas que hay, entre este colegio y el otro público que tampoco tiene muchas plazas, a llevarlos a un concertado". Cuando matricularon a su hija mayor en el colegio público surgieron problemas y la escolarizaron en un concertado. Ahora ven que les va a pasar lo mismo con su hijo pequeño, además de "los gastos que conlleva tener a dos hijos en un colegio concertado. Cada vez lo tenemos más complicado, pero nos gustaría que los dos estuvieran juntos".
"Nos vemos empujados a llevarlos a un concertado por las pocas plazas"
Por su parte, la Consejería de Educación asegura que los colegios públicos de esta localidad disponen de plazas suficientes para cubrir las necesidades de escolarización en el segundo ciclo de Educación Infantil: "En cualquier caso, si fuera necesario ampliar el número de grupos en en el CEIP Andrea Casamayor, se estudiará en función de los espacios disponibles y de la marcha de los trabajos".
Sin embargo, las familias afectadas replican que en la zona solamente hay otro colegio público, el CEIP Navas de Tolosa, que temen que esté completo, dado que muchos padres lo están poniendo como primera opción, apuntan, "por miedo a quedarse fuera" en el Andrea Casamayor. Para aquellos alumnos que no obtuvieran plaza en ninguno de estos dos, explican que la otra escuela pública es el Virgen de la Ribera, "bastante alejada" de esta zona, con las complicaciones que ello implica para las familias, que tendrían, en muchos casos, que desplazarse en automóvil, aunque se trata de una ubicación, la de este tercer centro, que no ofrece gran disponibilidad de estacionamiento", subrayan. En este sentido, desde el AMPA recuerdan los problemas de movilidad que provoca esta situación. Algunas familias se han planteado mudarse por no disponer de coche, por el tráfico masivo en la zona del colegio y por no encontrar aparcamiento en los alrededores.
Estos días, la asociación de madres y padres se ha reunido con el Ayuntamiento de Paracuellos de Jarama, el miércoles se sentará con la Agencia Territorial Madrid Este de la Comunidad y también han pedido apoyo al Servicio de Apoyo a la Educación (SAE). Por su parte, el Consistorio ha hecho seguimiento de las obras y la oferta de plazas escolares. "Se nos ha notificado que solo se ha ofertado una unidad del nivel de tres años", comenta María José Pérez de Vargas, concejala de Educación, "ya que las obras no han concluido y solo disponen de ese espacio".
Unas obras eternas
Las obras de construcción del colegio Andrea Casamayor de Paracuellos de Jarama se adjudicaron en 2016 y la ampliación en 2022. Unos trabajos, con una inversión de 8,4 millones de euros para crear 675 nuevas plazas educativas en el centro, cuya finalización está prevista para el 2 de junio de este año. La actual ampliación supondrá la construcción de 35 aulas, tres de infantil, 24 de primaria, cuatro de desdoble y cuatro de apoyo.
Aún así, los vecinos de Paracuellos no se explican que ahora no se disponga otro aula por las obras. "El primer año que se abrió el colegio no había colegio, estuvieron desplazados y no hubo ningún problema en abrir dos aulas sin tener colegio", expone Gema Pérez. "Al año siguiente, sin tener el colegio terminado, se abrieron tres aulas más y dos este año". Después llegaron las 'aulas modulares' o barracones y, hasta febrero de 2021, a los alumnos de 2º de Primaria les instalaron en el comedor separados con biombos y pizarras sujetas a lavabos sin anclar. Además de estas condiciones y de turnarse en el patio para jugar o de no tener aulas de biblioteca, cuentan las familias: "Ahora molesta menos porque el edificio está construido y los trabajos que están haciendo causan menos ruido", manifiesta Vanesa de León, vecina de Paracuellos y madre con hijos en el centro. Cuenta que al principio de curso fue un caos: "El ruido, la música de los obreros, los trabajadores se llamaban los unos a los otros a gritos, etc. y los niños se distraían. Prefiero todas las comodidades y que no haya ningún peligro para mis hijos, prefiero incluso que se retrase la entrada de los tres años, pero que pueda entrar otra clase en el cole".
Plazas de necesidades especiales
De 18 plazas que se ofertan, dos son accesibles: "El próximo curso, que sepamos, en tres años en el Andrea Casamayor van a solicitar plaza mínimo tres niños con necesidades en primera opción", explica la vocal del AMPA. "En un principio, por normativa, solo entrarían dos pero nos han informado que si es necesario amplían las plazas para necesidades".
La asociación de padres y madres manifiesta que no entienden "el dejar a un niño fuera o poner a tres en el mismo aula cuando tienen la posibilidad de abrir un aula más. Teniendo la posibilidad de dar a todos esos niños una mejor atención, les van a limitar de esa manera, nos parece una barbaridad". De León es madre de niños que ya cursan en el Andrea Casamayor y el próximo año lectivo entrará su hija ocupando una plaza de necesidad especial. Expresa que es muy probable que entre en el centro, pero muestra su solidaridad con los otras familias: "No entendemos el abrir solo un aula cuando hay tantos vecinos que necesitan un colegio cerca".