La consejera de Sanidad de la Comunidad de Madrid, Fátima Matute, ha remitido una carta a la nueva ministra del ramo, Mónica García, para detallarle algunas de las demandas de la Comunidad de Madrid relacionadas con este ámbito. En la lista de peticiones del Gobierno regional está la convocatoria urgente del Pleno del Consejo Interterritorial del Sistema Nacional de Salud para abordar el Plan de Recursos Humanos para paliar la falta de profesionales o el funcionamiento de la Comisión Interministerial del Precio de los Medicamentos.
La carta ha sido remitida este mismo miércoles, día en el que Mónica García ha participado en su primer Consejo de Ministros. Matute la ha felicitado por su nombramiento y ha deseado "éxito" en su nuevo puesto "dado que las decisiones que adopte afectarán directamente al Sistema Nacional de Salud".
"Como bien sabe, la Sanidad es clave para seguir mejorando la calidad de vida de las personas. Desde luego, en el gobierno de la Comunidad de Madrid lo tenemos muy claro y es una prioridad absoluta para nosotros", le ha recordado.
Como ha venido reiterando, la Comunidad de Madrid considera "imprescindible" poner en marcha "a la mayor brevedad" una Estrategia Nacional de Recursos Humanos ante la falta de especialidades y reclama la necesidad de impulsar un aumento del número de plazas universitarias, recordando en este sentido que se tarda una media de diez años en formar a un profesional sanitario.
"Es apremiante que desde el Ministerio de Sanidad también se adopten medidas con carácter inmediato para resolver esta situación que afecta a toda España. Medidas que, desde luego, deben ir más allá de la aprobación del Real Decreto de Regulación de la Especialidad de Urgencias y Emergencias, que lejos de resolver el problema de las plazas de formación de Medicina de Familia y Comunitaria, puede llegar a agravarlo en los próximos años", argumenta la consejera.
En este sentido, ve "indispensable" que el Ministerio de Sanidad apruebe la creación de más plazas y acredite más centros de formación para poder contar también con más tutores. "Sin olvidar la revisión de la formación de esta especialidad de Medicina de Familia y Comunitaria, que lleva parada desde 2018. Igualmente, también necesitamos que se impulse por parte del Gobierno de España, la convalidación de los títulos de los profesionales extracomunitarios que cuentan con demoras de hasta 5 años", recuerda Matute.

Agilidad en la autorización a nuevos medicamentos
Otra de las cuestiones "de vital importancia y que debe ser objeto de reforma" para la Comunidad de Madrid es el funcionamiento de la Comisión Interministerial del Precio de los Medicamentos. "No es tolerable, bajo ningún punto de vista, que el Ministerio de Sanidad tarde más de 600 días en autorizar el acceso a nuevos tratamientos farmacológicos, muchos de ellos oncológicos, cuando la recomendación de la UE es que este plazo no supere los 180 días. Situación que se agrava más aún en el caso de los medicamentos huérfanos, con 785 días de media", alega en la misiva.
En este sentido, la máxima responsable de la Sanidad madrileña ha recalcado que esta situación "está causando un grave perjuicio a los pacientes que esperan estos tratamientos, pero también a los propios hospitales que son los que han puesto en marcha los ensayos clínicos".
Por todo ello, reclama la convocatoria "a la mayor brevedad posible el Pleno del Consejo Interterritorial del Sistema Nacional de Salud" para poder abordar estas cuestiones "de la mano de todas las comunidades autónomas". "Solamente así, dejando de lado cualquier sesgo ideológico y pensando solamente en los pacientes y los profesionales, se podrá avanzar y dar solución a todas estas cuestiones que son clave para garantizar el presente y el futuro de nuestra sanidad", concluye Matute.
José Manuel López, director de gabinete de la ministra
Por otro lado, Mónica García ha recuperado como su director de gabinete a José Manuel López, que fue el primer candidato de Podemos a las elecciones de Madrid de 2015 y portavoz parlamentario hasta que fue cesado de ese cargo en diciembre de 2016 en el marco de disputas internas de la formación.
Precisamente García coincidió como diputada con su nuevo jefe de gabinete en dicho en la bancada morada del parlamento madrileño, donde la nueva ministra ocupó también en su día la Presidencia del grupo.
Ambos estaban vinculados al denominado sector errejonista y García salió de la formación en la escisión de 2019 que dio lugar a Más Madrid, formación que lidera y por la que fue candidata en dos ocasiones a la Presidencia de la Comunidad de Madrid.
El Consejo de Ministros ha aprobado el nombramiento de José Manuel López, que es ingeniero agrónomo por la Universidad Politécnica de Madrid, especialista en ordenación del Territorio por la Universidad Politécnica de Valencia, áreas donde ha ejercido parte de su labor profesional.
Luego, pasó a su etapa de diputado autonómico en la Asamblea de Madrid entre 2015 a 2019, mientras que entre 2020 y 2023 ha sido el director de Justicia 2023/PRTR en el Ministerio de Justicia.
El nuevo director de gabinete del Ministerio de Sanidad se ha destacado también como activista en movimientos sociales, además de ejercer como director de acción social en Cáritas Española, director técnico de la Fundación FOESSA, director del Centro de Estudios Económicos Tomillo y director de la Fundación Pluralismo y Convivencia. Aparte, ha sido cooperante en Chile y Ecuador.
Por otro lado, López ha publicado artículos y un libro sobre diseño de políticas públicas, aparte de ser profesor honorífico en la Facultad de Ciencias Políticas y Sociología de la Universidad Complutense de Madrid.
En su etapa política padeció el conflicto interno entre el sector oficialista y el errejonista en Podemos, que llevó a la sustitución de su cargo de portavoz en la Asamblea en una ajusta votación en el seno del grupo parlamentario el 28 de diciembre de 2016. Su puesto entonces fue para la exdiputada Lorena Ruiz-Huerta que también con el tiempo salió del cargo.
López criticó su cese en su día y manifestó que Podemos no fue capaz de "gestionar su pluralidad", que mucha gente que votó a Podemos no entendía lo que estaba pasando con su destitución y que la unidad no podía implicar "uniformidad".