Pero lo más importante es saber identificar cuándo hay realmente una fuga de agua en casa y cuándo no. Existen fugas de agua que sospechamos que existen pero sobre las cuales no tenemos pruebas y fugas de agua ocultas que son complicadas de detectar pero que se traducen en un aumento de la factura de agua sin motivo aparente. Escuchar y "poner la oreja" resulta fundamental para tratar de identificar su posible existencia.
Pero, ¿qué formas existen de detectar una fuga de agua en casa?
Si sospechas que hay fugas de agua en casa existen algunas formas de asegurarnos de que realmente existen de verdad, como son las que se muestran a continuación:
Tanques de agua caliente
Una de las zonas en las que se pueden producir fugas de agua es en los tanques de agua caliente. Estos tanques o depósitos incorporan unas válvulas de alivio de presión a través de las cuales puede estar produciéndose una fuga de agua. El drenaje puede estar goteando sin que te des cuenta y con ello provocar pérdidas importantes cada día. Así que debes fijarte en ello y comprobar si escuchas un sonido seseante, ya que es un síntoma claro de que existe una fuga de agua en las válvulas de alivio de presión.
Vigila los retretes
Un punto de fuga que debes examinar con mucho cuidado es el retrete de casa o los retretes en caso de que existan varios. Esta zona es una en las que se producen fugas de forma más frecuente, así que debe estar siempre en tu listado de zonas a comprobar. Para ello es importante que destapes la tapa del tanque o cisterna y acerques tu oído para tratar de escuchar si existe o no un sonido seseante. Si escuchas un sonido de este tipo, trata de buscar su origen y evalúa el nivel de problema porque probablemente necesites ayuda de un fontanero para poder solucionar la fuga.
La ducha
Otro foco de fugas habitual en cualquier baño es la alcachofa de la ducha. El arreglo de esta fuga puede ser el más sencillo de todos y el más fácil de detectar, ya que escucharás el goteo en tu bañera o plato de ducha o verás que permanece siempre encharcado por culpa de la alcachofa. En ocasiones basta con reparar la alcachofa de la ducha y otras veces tendrás que sustituirla por una nueva, algo que puedes hacer tú mismo o con ayuda profesional.
Grifos del jardín
En la zona del jardín se pueden producir fugas de agua y son las que tardamos más tiempo en detectar, pues es la zona que menos frecuentamos y siempre suele haber humedad por la lluvia y otros motivos. Puede haber fugas relacionadas con las mangueras que utilizas para el riego o relacionadas con los grifos del jardín. Lo ideal es revisar que los grifos no tienen pérdidas y que la manguera no tiene fugas para descartar que el origen de la fuga esté en la zona del jardín.
Atención al suelo
Otra forma de detectar posibles fugas de agua en casa es analizando el estado del pavimento o superficie del suelo. Cuando hay fugas de agua bajo tierra suelen producirse zonas abultadas, zonas demasiado blandas o zonas húmedas en los suelos, pero también en las paredes. Si detectas algo así en alguna zona de tu vivienda lo más probable es que sea una señal inequívoca de que hay una fuga que debes arreglar cuanto antes.
Facturas de agua
Una forma habitual de detectar fugas que son inapreciables para el ojo o el oído humanos es la factura de agua. Si has notado que las últimas facturas vienen con incrementos en el consumo sin justificación alguna puedes estar ante un indicio claro de que hay filtraciones o fugas de agua en tu hogar.
Como se puede apreciar existen muchas formas de detectar fugas de agua en casa que puedes utilizar para tratar de encontrar el origen del problema. En cualquier caso, el asesoramiento y trabajo de los profesionales de la fontanería resultará esencial para poner punto y final al problema.