Diversas fuentes policiales han señalado que el pasado miércoles 11 de mayo sobre las 1.45 horas se recibió una llamada al 091 por parte del hospital informando sobre el ingreso del bebé así como las lesiones que presentaba. El menor murió durante la madrugada tras entrar en parada cardiorespiratoria.
El menor, de origen cubano, fue trasladado por sus padres al centro hospitalario Gómez de Ulla con varios golpes en la cabeza y una luxación en una de las muñecas. El informe preliminar de la autopsia practicada al bebé no ha revelado si dichas heridas corresponden a un accidente o a un homicidio, según han indicado fuentes policiales. No obstante, la Policía realizará nuevas pruebas toxicológicas y forenses para averiguar la causa concreta de la muerte. Dependiendo de esta conclusiones, los padres podrían ser acusados y/o detenidos por homicidio, lesiones o, en caso de que la etiología fuera accidental, por abandono de menores.
Por el momento, el caso está siendo investigado por parte del Grupo de Homicidios y la Policía Científica que están centrando su trabajo en determinar las causas del fallecimiento y la procedencia de las lesiones, así como en averiguar si hay que atribuir responsabilidades penales a los familiares.