Madrid se encuentra ante una oportunidad histórica para estar a la vanguardia de Europa. Después de años de gobierno del PP, con fuertes subidas de impuestos, importantes recortes en los servicios públicos y un gran deterioro de nuestra ciudad, nos encontramos con un Ayuntamiento con unas cuentas que viven un momento dulce, gracias a la coyuntura y al esfuerzo de los madrileños. Con unos excedentes de tesorería de mas de 500 millones y con la expectativa de recaudar en el 2016 mucho más de lo previsto.
Tenemos la posibilidad de apostar por nuestros emprendedores, PYMES y autónomos. Apoyar las grandes inversiones y proyectos, de manera sostenible, racional, buscando una rentabilidad para la Ciudadanía a largo plazo y huyendo de la cultura del pelotazo de los años del gobierno de PP. La posibilidad de bajar impuestos, reforzar nuestros servicios públicos y a la vez rebajar el peso de nuestra enorme deuda.
Madrid tiene todos los ingredientes, para convertirse en un foco de inversión, de innovación, de creación de empleo de calidad. Hay recursos para que sea una ciudad limpia, respetuosa con el medioambiente, con mínima desigualdad y una de las ciudades de Europa más amables para vivir y trabajar en ella.
Ante esta situación privilegiada, nos encontramos con un gobierno del ayuntamiento, Ahora Madrid, basado en intereses de grupos diversos que buscan sus cuotas de poder, intereses partidistas, satisfacer egos, con ideas diferentes de gestión de Ciudad que abocan a Madrid a la parálisis. No se busca el interés general, solo guardar el equilibrio del gobierno para que castillo de naipes de Ahora Madrid no se desmorone, en cuya vértice se encuentra Carmena.
La estructura de Ahora Madrid es un galimatías: Ganemos, Podemos, Carmena, Independientes y las numerosas asociaciones que les apoyaron. A esto le sumamos que un fiel corresponsable PSOE también quiere su parte del pastel y añadimos nuevas piezas a un puzzle imposible. Hay Grupos y asociaciones dentro de este entramando que se oponen a cualquier inversión porque los empresarios son los grandes depredadores y explotadores de la clase obrera, además sin ninguna distinción, da lo mismo que sea un fondo de inversión que el dueño de un bar. Asociaciones que les apoyaron y a cambio piden que no se frenen las ocupaciones y además se les otorguen locales. Cualquier acción que se lleve a cabo en contra de los intereses de estos grupos, tarde o temprano requerirá una compensación. Eso tengámoslo claro.
Nos encontramos con absurdos como que el empleo, los viveros de empresa, Mercamadrid o las Empresas municipal de Vivienda y suelo dependen del Área de Políticas sociales y no de Economía o de Urbanismo.
El único motivo es repartir cuotas de poder, abultados presupuestos y mantener el equilibrio dentro de Ahora Madrid. Su objetivo no es ofrecer un buen servicio a la ciudadanía, de ahí la estructura de estas áreas diabólicas en cuanto a funcionamiento y operatividad.
La solución salomónica que toma Ahora Madrid ante una discrepancia imposible de salvar, es el proceso participativo, las asambleas. Dejamos los proyectos de cientos de millones de euros de nuestra ciudad como la reforma de la plaza de España o la reforma del mercado de Legazpi a la elección de menos del 1% de la población. Absurdo.
Llevamos un año perdido, faltan 3, un gobierno basado en el despilfarro (planea gastas 1000 millones más que en 2015) y sin objetivos, más que mantener el equilibrio en una formación caótica y con disputas internas por el poder y por salir en la foto.
Desde Ciudadanos afirmamos que es posible bajar la carga fiscal a las familias y empresas, invertir en dotaciones, en servicios públicos como la limpieza, el tráfico o la seguridad, aumentar el gasto social, reducir deuda como haría cualquier familia responsable. Tengamos siempre como principio de cara a los proyectos y oportunidades que se presentan en nuestra ciudad, el bienestar de los ciudadanos y el cumplimiento de la ley. Eliminemos los mantras que sitúan a los inversores y empresarios como explotadores por principio. Emprendamos procesos participativos fomentando la cultura de participación de forma paulatina y racional pero no como forma para eludir responsabilidades.
El problema, no es tanto lo que haga el gobierno de Ahora Madrid, es el coste de oportunidad para los Ciudadanos de Madrid en estos cuatro años. ¡Qué gran oportunidad tenemos!