Seguí ha indicado que esta decisión de la visibilidad de los radares, tanto
móviles como fijos, busca que los conductores respeten los límites de
velocidad, especialmente aquellos establecidos como tramos peligrosos.
"La denuncia no es el objetivo final", ha apuntado la directora de Tráfico.
Así, ha indicado que la Asociación de Tráfico de la Guardia Civil ha recibido instrucciones
para que los radares móviles, salvaguardando la seguridad de los agentes, sean visibles
para los conductores "y que esta presencia en la carretera sirva como prevención y disuasión".
Asimismo, aseguran que son las mismas finalidades que busca el hecho de que la situación de estos controles se
publiquen periódicamente en la web de la DGT. Seguí, que ha definido estas iniciativas
como un "cambio en la política de prevención", ha explicado que se informará de unos
1.200 tramos de vías que se han "caracterizado como especialmente meritorios de esta
gestión". "Nuestros criterios de ubicación de estos radares son el resultado de aplicar una
metodología propia desarrollada por nosotros y que ya hemos probado en siete provincias". Estos criterios, añade, "tienen en cuenta cuatro parámetros: número de accidentes graves ocurridos en esos
tramos (aquellos con al menos una víctima mortal o un herido con hospitalización), el
número general de accidentes independientemente de la gravedad, la información sobre la
velocidad media en ese tramo y el rango de la carretera".
La directora de la DGT también ha precisado que este plan afecta al tipo de radares. Así, ha
indicado que se mantienen los radares fijos y variables, aunque está previsto que "en los
próximos meses" se modifiquen o reemplacen 30 de los radares de punto por radares de
tramo, principalmente en las vías convencionales, por lo que el total de estos aparatos no
aumentará.
Dentro de estas propuestas, Seguí ha incluido una iniciativa en la que el departamento que
dirige lleva trabajando desde hace tiempo y que permitirá que los radares distingan por
vehículos. "Aplicando métodos informáticos, un radar distinguirá qué tipo de vehículo ha
cometido la infracción de velocidad para así poder aplicar la sanción en función de la
limitación específica aplicable a dicho vehículo", ha explicado Seguí. Los turismos y
motocicletas tienen los límites de velocidad superiores al de camiones, autobuses y
furgonetas, hasta ahora, "aunque luego se les aplicara la metodología para sancionarlos
por la velocidad debida, el radar sólo saltaba cuando excedía los límites de turismos y
motocicletas", ha apuntado.
Finalmente, a estas medidas se une el hecho de que los radares comiencen a operar de
manera homogénea en todo el territorio interurbano. Esta instrucción pretende unificar el
margen de tolerancia con el que actúan estos aparatos. Una medida de "equidad" que
persigue gestionar de forma "unificada" y "transparente" las infracciones por velocidad. Se
trata, según ha explicado la DGT, de que "el ciudadano conozca a la velocidad a la que
empiezan a sancionar independientemente de la zona por la que circulen". El umbral de
tolerancia es de 7 kilómetros si la velocidad del vehículo es menor de 100 kilómetros por
hora y del 7 por ciento si supera los 100 kilómetros por hora.
Aumento de víctimas en enero
Durante su intervención Seguí también se ha referido al aumento de víctimas en las carreteras en el primer mes de 2015, que sumaron 87 frente a las 61 del mismo mes de 2014. La directora ha indicado que esta cifra supone una subida del 43 por ciento con respecto al año anterior, "una magnitud casi opuesta a la que se produjo en enero 2014 con respecto a enero de 2013" en donde se registró una bajada de más del 30 por ciento. Para la DGT, " tan anormal es un descenso por estas cifras, como un el aumento" y ha apuntado que la "variabilidad" de números es "más notable" cuanto más pequeño es el tiempo que se analiza.
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