El pasado 26 de octubre circuló el último viaje de la temporada de otoño del tren histórico Río Eresma entre Madrid y Segovia. Si finalmente se lleva a cabo la
reducción de servicios que pretende implantar el Ministerio de Fomento en el sector ferroviario a partir de enero, el trazado entre la capital y la ciudad castellano-
leonesa, y todos los servicios incluidos en el mismo, como éste, podrían desaparecer.
En un andén de la estación de Chamartín unos músicos medievales tocan la dulzaina y el tambor. Forman la banda que ameniza el viaje del tren histórico Río Eresma.
Aunque suena alegre, casi puede decirse que es una canción de luto.
Y es que el viaje del 26 de octubre pudo ser el último de este convoy turístico. El Ministerio de
Fomento quiere racionalizar el servicio ferroviario y reducir, a partir de enero, la explotación de tramos ferroviarios poco rentables, como el que une Madrid con
Segovia.
Ante la entrada en servicio del AVE, poco se puede hacer. La alta velocidad tarda un cuarto del tiempo, una media hora, y cuesta apenas tres euros más (unos doce
euros), e incluso menos con abonos. Esta situación aboca a la desaparición 'de facto' a líneas que incentivaban la capilaridad del tren de cercanías en los pueblos.
También a la eliminación de actividades de promoción de la cultura ferroviaria y del turismo, como el Río Eresma, organizado y gestionado por la Asociación de Amigos
del Ferrocarril de Madrid (AAFM), el único tren turístico-histórico que ha estado circulando en octubre en España. Fuentes de Fomento concretan que aún no hay nada decidido, aunque, en todo caso, estaba prevista una reordenación de las líneas que optimizase recursos y
servicio, no una eliminación de líneas.
La línea ferroviaria entre Madrid y Segovia fue una iniciativa que trató de paliar en el siglo XIX la decisión estatal de trazar la ruta de caminos de hierro entre
Madrid y la cuenca del Duero por Ávila, aunque al llegar el automóvil y las autopistas perdió casi todo su sentido. Desde Villalba, se creó una línea que subía hasta
los sanatorios de La Tablada, muy cerca del municipio de Guadarrama. Era el punto ferroviario más alto de la sierra. A partir de allí, enmedio del parque nacional y
entre una vía única rodeada de pinos, pueden vislumbrarse algunos de los parajes más bellos de la geografía madrileña y segoviana. La AAFM recuperó el año pasado, con
el apoyo de Renfe, Adif, y el Ayuntamiento de Segovia, creó una línea histórica para poner en valor este trazado.