La lluvia ha impedido esta viernes la salida de la Procesión de Jesús Nazareno de Medinaceli, tradicionalmente la de mayor seguimiento ciudadano en la capital. El mal tiempo ha obligado a suspender también la Procesión del Divino Cautivo, que tenía previsto salir a las 19,30 horas de la Parroquia de Santa Cruz.
A las siete menos cuarto, los padres capuchinos han decidido que la talla anónima del siglo XVII no saldría en procesión desde la Basílica del Cristo de Medinaceli de los Padres Capuchinos ante la previsión de lluvias.
La imagen, llevada por 13 porteadores, ha salido unos metros de la puerta a las 19.00 horas para ser mostrada a los fieles congregados en la Plaza de Jesús, donde ha sonado el himno nacional y se ha cantado una saeta.
En ese momento no llovía, pero la cofradía ha decidido no arriesgar ante la previsión de chubascos y tras un cuarto de hora ha introducido la imagen en el templo.

Tras cancelarse la procesión, se ha iniciado un besapié en el interior de la basílica, entre las lágrimas de muchos asistentes y la decepción de los miles de fieles congregados en la zona.
El Divino Cautivo
El Divino Cautivo, talla realizada en 1944 por Mariano Benlliure, tenía previsto salir de la Parroquia de Santa Cruz, en la calle Atocha 6, con la Real Hermandad y Cofradía de Nuestro Padre Jesús El Divino Cautivo, a las 19.30 horas.
Su itinerario discurría por la plaza de la Provincia, las calles Imperial, Toledo y Tintoreros, la plaza de Puerta Cerrada, las calles Cuchilleros y Maestro Villa, la plaza del Conde de Barajas, la calle de la Pasa, la plaza del Conde de Miranda, la calle del Codo, la plaza de la Villa, las calles Mayor y Ciudad Rodrigo, la plaza Mayor, la calle Gerona y, de nuevo, la plaza de la Provincia, para regresar a la Parroquia.
Cristo de los Alarbaderos
Por su parte, la Congregación del Santísimo Cristo de la Fe ha decidido salir en procesión con el Cristo de los Alabarderos, imagen tallada por Felipe Torres Villarejo y fechada en 2008, y realizar solo una parte de su itinerario tradicional. Así, realizará la parte del recorrido entre el Palacio Real y la Iglesia Catedral Castrense, donde depositarían la imagen.