La violencia de género dejó nuevamente su sello en la región en el año 2012. Un total de siete mujeres fallecieron en la Comunidad de Madrid a manos de sus parejas o exparejas.
Tamara S.R, de 23 años, se convertía a principios del mes de diciembre en
la última víctima mortal de esta lacra. Perdió la vida como consecuencia de un disparo en el tórax efectuado por su
marido, de 24 años, durante un
reyerta en el poblado chabolista de la Avenida de los Rosales, en el distrito madrileño de
Villaverde. El agresor, acompañado de un amigo, trasladó en su propio vehículo a su mujer hasta el hospital 12 de Octubre y la dejó en la puerta, tras lo cual salió huyendo.Un día después el presunto asesino de su pareja
se entregaba en la Jefatura Superior de la Policía de Madrid.

La historia de Tamara puso el siniestro colofón a un año en el que la violencia machista continuó cobrando protagonismo. La primera víctima
fue hallada en febrero en el alcantarillado municipal de Pinto. Se trataba de una mujer peruana, que había desaparecido un mes atrás, y que fue asesinada presuntamente de un fuerte
golpe en la cabeza por su expareja, que se sospecha que ha huido a su país de origen.

El segundo caso
ocurrió dos meses después, en el distrito de Chamartín, donde un hombre de 85 años
degolló presuntamente a su mujer, de 74. No había denuncias por malos tratos, a pesar de que el
maltrato que sufría la fallecida era conocido por su entorno. El presunto asesino, que previamente había intentado cortarse las
venas, fue detenido.
Valdemoro fue el escenario de la muerte de la tercera víctima: una mujer de 56 años, que fue hallada con
heridas de arma blanca. Su presunto asesino, un hombre, de 38 años y nacionalidad marroquí,
se arrojó por la ventana del segundo piso del edificio donde residía la víctima con intención de suicidarse.

Cuando se cumplía un mes de ello, una mujer de 32 años y nacionalidad búlgara
fue encontrada muerta en la casa que compartía con su pareja en Collado Villalba tras haber sido
estrangulada con el cable de una lámpara. Su novio, un compatriota de 41 años, huyó a Francia, donde finalmente fue detenido tras haber confesado los hechos. Había intentado
suicidarse ingiriendo una gran cantidad de ácido, pero fue trasladado a tiempo a un centro hospitalario.
Sí consiguió su objetivo el presunto responsable de
la muerte de una mujer de 40 años en el barrio de El Pilar el pasado noviembre. La fallecida había recibido un
fuerte
golpe en la cabeza con un jarrón por su compañero sentimental, quien después se arrojó al vacío desde un noveno piso y también falleció. La pareja tenía
tres hijas menores de edad, presentes en el domicilio, que debieron ser atendidas por los psicólogos del Samur.

El mes concluía con
otra víctima de la violencia machista, en esta ocasión en Parla. Una joven de
19 años perdía la vida a causa de las múltiples puñaladas asestadas por su novio, diez años mayor, con quien tenía un niño de apenas dos años. El Juzgado de Violencia sobre la Mujer de Parla
ordenó el ingreso en prisión provisional comunicada y sin fianza del presunto responsable de la muerte.