La consejera de Medio Ambiente y Ordenación del Territorio, Ana Isabel Mariño, fue tajante este jueves al negar a
Madridiario cualquier relación con el polémico texto filtrado hace algunas semanas, que
abría la puerta a la construcción de viviendas en suelo protegido. En aquel momento, la Consejería ya advirtió que el borrador que se aprobaría podía ser diferente del que se dio a conocer, y así ha sido. Al menos, según las palabras de la consejera, que se limitó a dar a conocer algunos detalles del futuro anteproyecto de ley pero no facilitó su texto completo.
Así, según explicó Mariño, la futura ley —cuyo borrador será remitido a entidades públicas, organizaciones no gubernamentales y otros agentes implicados para recoger sus aportaciones— solo permitirá construir
en suelo sin protección sectorial; y, si la tuviera, "solo cuando el regulamiento jurídico autorice su uso residencial". Según fuentes de la Consejería, este último extremo
se refiere a casos muy concretos que ya contempla la legislación actual y, por tanto, no modificará los criterios actuales sobre el suelo en el que se podrá construir.
Parcelas de 6 hectáreas
Las edificaciones en estos terrenos, que
deberán tener una superficie mínima de seis hectáreas, se limitarán a una sola vivienda unifamiliar aislada, con una altura máxima de 3,5 metros y que guarde al menos 250 metros de distancia con otras construcciones.
Las instalaciones de suministros, vías de acceso y demás elementos necesarios correrán a cargo del propietario. Además, la vivienda, como mucho, podrá ocupar el 1,5 por ciento de la parcela, aunque sin límite de extensión, y deberá adaptarse estéticamente al paisaje en el que se enmarque.
La tramitación de las licencias para construirlas será responsabilidad de cada municipio. Las viviendas de estas características que ya existan y quieran acogerse a este marco legal podrán hacerlo, siempre que cumplan todos los requisitos que especifica la ley.