www.madridiario.es
Crítica teatral.- Las gracias mohosas: guiñol grotesco

Crítica teatral.- Las gracias mohosas: guiñol grotesco

jueves 09 de junio de 2011, 00:00h
Actualizado: 10/06/2011 08:11h
'Las gracias mohosas', de Feliciana Enríquez de Guzmán, solo se ha puesto en escena en Madrid con una producción del Centro Andaluz de Teatro, que se estrenó en el Lara el mes de enero de 1998. Ahora llega para una breve temporada al Pavón dirigida por Juan Dolores Caballero, el mismo que hace trece años.
Sobre los textos cortos de la considerada primera dramaturga española, Caballero monta un tinglado que se asemeja a los grandes guiñoles grotescos. Haciendo alarde de una estética feista, el director propone una especie de mojiganga flamenca estirada hasta durar unos setenta minutos.

Hay un encomiable esfuerzo físico de los intérpretes, obligados a retorcer sus cuerpos hasta los límites de la naturaleza, lo que hace gracia a una parte del respetable. Uno es cojo, el otro ciego, sin que falten el tuerto o el enano. Y las tres gracias mohosas, las pretendidas por esta corte de los milagros, son otros tantos dechados de fealdad. Se adivina una fiesta lúdica, irreverente y desmadrada. El director escribe en el programa que han creado un estilo teatral propio. No nos cabe duda: el espectáculo es inclasificable.
Tiene este montaje un grave problema: no se entiende la mayor parte del texto. Las prótesis en las bocas, la distorsión de las voces, los ruidos en escena impiden al espectador seguir lo que se está representando. Uno tiene la impresión de que, al director, lo que menos le ha preocupado ha sido el texto. Sería muy necesario colocar sobre la escena una pantalla -como en la ópera- por la que se vaya leyendo lo interpretado debajo. Pero en la sede de la Compañía Nacional de Teatro Clásico sería una aberración.
¿Te ha parecido interesante esta noticia?    Si (0)    No(0)

+
0 comentarios