La libre elección de médico, enfermera y pediatra de atención Primaria, que Sanidad espera poner en marcha este año, va a tener limitaciones por razones “organizativas”. Estas excepciones, que afectan a servicios muy concretos, harán que a los pacientes dependientes que no puedan trasladarse se les asigne el médico correspondiente a su zona básica de salud y también, en principio, especialista y hospital en el caso de necesitar una operación.
Según ha explicado la Consejería de Sanidad a
Madridiario, no se podrá elegir médico ni en
Urgencias, ni en casos de pacientes
crónicos o aquellos que sean diagnosticados y comiencen un
tratamiento. En el primer caso, porque cualquier madrileño ya puede ser atendido “en las Urgencias de cualquier hospital”, lugar donde, por razones obvias de premura, el médico que le atiende es el que se le asigna en ese momento. En el segundo y tercer supuestos, Sanidad impuso desde un principio que un usuario que comenzase un tratamiento con un especialista siguiese con él para que la libre elección no se transformase en una puerta a dobles tratamientos o diagnósticos.
La última excepción, también ya anunciada, es la
asistencia a domicilio. Quien reciba al galeno en casa no podrá pedir que le vea uno concreto “porque un médico de una zona no se va a desplazar a otra para ver a un paciente”, recalcan las mismas fuentes. En su lugar, se le asignará el correspondiente a su zona básica de salud. Ahora bien, esta regla incide en un colectivo especialmente sensible: los
dependientes.

Al paciente que no pueda desplazarse por sus propios medios al centro de salud o al hospital de la región en el que haya elegido tratarse, se le asignará un médico en casa, ya que su situación pasará a ser la de asistencia domiciliaria. Si ya había elegido otro médico, por ejemplo uno próximo al
centro de día o residencia a la que acceda con la nueva tarjeta-monedero que pondrá en marcha la Consejería de Asuntos Sociales, en principio se le dará uno nuevo cerca de su domicilio. Según los expertos consultados, esto podría causar trastornos en los tratamientos o en la atención que reciban.
El número de pacientes
La viceconsejera de Sanidad, Belén Prado, detalló estas excepciones a los sindicatos en la última mesa sectorial. En esta reunión, según denunció la secretaria de Sanidad de CSIT-UP, Elena Moral, la Consejería se negó a negociar el destino de los
700 trabajadores que prestan sus servicios actualmente en las 11 gerencias de salud (una por cada área sanitaria) y que van a desaparecer con la creación del Área Única.
Prado también explicó que aunque el médico se niegue a atender a más pacientes provenientes de la libre elección por tener su agenda completa será una nueva figura, la del
Director del Centro de Salud en el caso de los ambulatorios y la del
Jefe de Servicio (figura que CSIT advierte es un cargo de libre designación) en el caso de los hospitales, la que decida si asume o no más tarjetas. Respecto a los dependientes, no aclaró más detalles dado que los reglamentos que desarrollen la Ley de Libre Elección aún no se han elaborado.