'Cambio de tercio' con los bailarines Ángel Rojas y Carlos Rodríguez
Por MDO/E.P.
miércoles 17 de febrero de 2010, 00:00h
Actualizado: 20/02/2010 18:39h
Los bailarines Ángel Rojas y Carlos Rodríguez estrenaron el jueves su espectáculo 'Cambio de tercio' en el teatro Teatro Nuevo Apolo de la capital. Estará en Madrid hasta el 10 de marzo después de que los dos artistas acaben de llegar de presentar con un éxito arrollador este homenaje al flamenco en el London Flamenco Festival.
"No somos flamencos ni queremos serlo pero lo hacemos muy bien", aseguran en una entrevista. El caso es que ambos sintieron la necesidad de "cambiar de estética" y "volver a las raíces". "Podríamos decir que es la primera vez que la compañía asume un trabajo estrictamente tradicional en el que damos nuestra propia versión después de muchos años de investigar, de buscar nuevos lenguajes, de rizar el rizo y de encontrar", explican. Para Rojas y Rodríguez éste es su espectáculo "más flamenco" después de trabajos muy distintos a lo largo de todos estos años como 'Romeo y Julieta', 'Don Juan', 'Tierra', 'El Alma', 'Dualia' o 'Sangre'.
"Necesitábamos recuperar las posiciones clásicas, la estética campera, los lunares, la bata de cola, los mantones... y todo en este espectáculo emana lujo y producción. Queríamos dar a conocer al público todo esto desde el conocimiento de la raíz, aunque hayamos hecho cosas más transgresoras", apuntan. En su opinión, este ansia por investigar constantemente, como lo hicieron maestros suyos como José Antonio, les ha llevado a una "espiral" en la que "un ciclo se abre, otro se cierra y acabas dando una vuelta". Los dos son de la opinión de que "hay que atreverse a hacer de todo" y eso les ha llevado a ser desde el principio "la china en el zapato, en el mejor sentido", explican recordando que Pilar López, Antonio Gades o la Argentinita "hacían de todo un poco", algo que hoy parece estar perdiéndose.
En 'Cambio de tercio' los dos bailarines y coreógrafos muestran la transformación del artista en el escenario, una dualidad que tienen músicos y bailarines. Por ello, junto a Ángel Rojas y Carlos Rodríguez comparten las tablas cuatro bailarinas (María López, Pilar González, Cristina de la Vega y Raquel Tamarit) y ocho músicos que dejan su posición habitual en el foso para llegar incluso a moverse por la escena. A lo largo de una decena de cuadros el espectáculo muestra "una evolución en el tiempo, el abanico de posibilidades del baile español".
Después de estos quince años, los dos artistas se muestran "satisfechos" con su trayectoria aunque aseguran que les queda mucha guerra por dar. "No hemos exprimido ni el 5 por ciento de nuestra creatividad, pero estamos en el camino correcto, ya que lo que importa no eres tú sino el proyecto", dicen. Si algo les gustaría a estos dos artistas es poder contar con un teatro para su espectáculo, un lugar al que el público vaya a verles y, por otra parte, están convencidos de que su futuro pasará por Las Vegas. Ese es su objetivo.