Seis de cada diez menores internados por maltratar a sus progenitores pertenen a familias monoparentales maternas, según explicó a Madridiario Manuel Córdoba, director de El Laurel.
El 58 por ciento de los menores que ingresan en El Laurel, centro gestionado por la Fundación Grupo Norte y dependiente de la Agencia para la Reeducación y Reinserción del Menor Infractor (ARRMI) de la Consejería de Presidencia, Justicia e Interior, están ahí por haber ejercido violencia contra sus madres, que los educan en solitario. "Hay que tener en cuenta que, en caso de separación, los menores suelen quedarse con la madre", matizó Córdoba. Además, uno de cada tres menores que ingresan en el centro son chicas.
Durante una
entrevista para Madridiario, Córdoba aseguró que, a diferencia de lo que ocurre con otros delitos, el maltrato de hijos a padres y/o hermanos se da con frecuencia en familias acomodadas. "Es más, si tuviéramos que esbozar un perfil de las familias, sería las de nivel socioeconómico alto", añadió.
Córdoba indicó que en la mitad de esas familias se han vivido situaciones anteriores de violencia. "Los chicos intentan llamar la atención empleando el mismo canal de comunicación que han observado en su casa", explicó. "Esto no quiere decir que el haber vivido la violencia en casa vaya a provocar que el menor vaya a ejercerla a su vez, pero sí es un factor de riesgo", concluyó.