La Guardia Civil ha desmantelado una red especializada en el robo y posterior falsificación de recetas médicas, y ha descubierto un entramado que adquiría medicamentos en farmacias que sólo pueden ser dispensados con receta y el sello de un facultativo médico.
Las investigaciones remontan al verano, cuando la Consejería de Sanidad de la Comunidad, en el marco de las actuaciones desarrolladas en el Plan de Inspección para la Prestación Farmacéutica, puso en conocimiento del SEPRONA que se había detectado la dispensación de recetas falsificadas en diversos puntos de la región.

El método de actuación era en todos los casos similar. Alguno de los detenidos visitaba las consultas médicas, aprovechando cualquier descuido del facultativo para sustraer las recetas y los sellos médicos. Posteriormente, colocaba el sello y falsificaba la firma, utilizando incluso documentación falsificada que había sido previamente sustraída. Por último, acudían a las farmacia, y frecuentaban lugares distintos para no llamar la atención y no ser descubiertos.
La red desmantelada vendía cada sello estampado por unos 500 euros, mientras que cada receta que vendían con un sello estampado y lista para la adquisición del medicamento les suponía un beneficio que podía oscilar entre los 20 y los 30 euros. Esta operación culminó, además, con la intervención de cinco sellos pertenecientes a distintos médicos, más de 3.500 comprimidos de Trankimazin, Rubifen, Tranxilium y Rohipnol, así como la localización de más de 400 recetas y diversa documentación falsificada utilizada para la adquisición de los medicamentos.