Un grupo de 21 menores infractores cogieron este miércoles un tren en Chamartín para emprender el Camino de Santiago por tres rutas diferentes que coincidirán el 25 de abril en la capital gallega.
Provistos de grandes mochilas y de sus respectivas compostelas, y acompañados por varios educadores, los jóvenes emprendieron por fin un viaje que llevaban varias semanas preparando. Quedan por delante diez etapas a pie de veinte kilómetros cada una, hasta llegar a la catedral de Santiago, donde asistirán a la Misa del Peregrino para poner el broche de oro a su periplo.

A lo largo de las últimas semanas, los menores han realizado cuatro excursiones por la sierra madrileña para prepararse físicamente de cara al esfuerzo. La última, de más de veinte kilómetros. "Además, hay que tener en cuenta que todos practican deporte a diario", apuntó Juana Mateo, directora de Los Rosales.
Se trata de la segunda vez que un grupo de menores infractores madrileños acude al Camino de Santiago.
La primera fue en 2008, cuando la Consejería decidió apostar por esta experiencia como instrumento de reinserción, que ya había demostrado su eficacia con presos mayores de edad.
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Ahora, una vez comprobada su eficacia, la iniciativa se repite. Carmen Balfagón, directora de la Agencia para la Reeducación y Reinserción del Menor Infractor (ARRMI), dependiente de la Consejería de Presidencia, Justicia e Interior, acudió a despedirlos. "Portaos bien y disfrutad del viaje. Y, sobre todo, reflexionad, que para eso es el Camino", les dijo.