No hay por donde coger la nueva factura de la luz. La facturación mensual recientemente aprobada por el Ministerio de Industria es de todo menos clara, se cobra en base a estimaciones, no tiene en cuenta los valores sociales que antes sí contemplaba y perjudica a 400.000 hogares de la región. Lo mejor, a menos que se reforme, sería volver a la factura bimestral.
Estas son las conclusiones del informe que el Consejero de Economía y Hacienda, Antonio Beteta, presentó este jueves al Consejo de Gobierno de la Comunidad de Madrid como resultado del expediente
que se abrió a las compañías eléctricas a principios de este año, cuando se instauró la nueva fórmula. Según el mismo, la nueva factura sólo ha beneficiado a las empresas perjudicando seriamente a los consumidores.
Según explicó tras la reunión el vicepresidente y portavoz regional, Ignacio González, las penalizaciones por consumo excesivo (los que superen los 500 kilowatios por hora al mes) afecta a alrededor de 400.000 familias cuyas sanciones han crecido un 125%, según datos de las propias eléctricas. Esto ha hecho que si la subida anunciada para la tarifa de este año era del 4% con caracter general es en realidad "de un 80% para los consumidores". De ellos, sólo 4.000 familias se han beneficiado de la tarifa social que sustituye a la tarifa nocturna, a cuyos usuarios, que habían invertido 100 euros para cambiarse a la misma y ahorrar, le fueron devueltos esos importes por mediacion del Ejecutivo madrileño.
El momento de entrada en vigor de la factura mensual tampoco ha sido el idóneo según destacó González, ya que en diciembre y enero son los mese en los que más consumo se produce a causa del frío. La carta que las compañías envían a cada casa, y que pretendía ser más clara, ha pasado a ser justo lo contrario, dado que las empresas no tienen un método de estimación homogéneo. Ya antes de esto, las facturas eléctricas eran, junto a las una de las cuestiones
que más reclamaciones suscitaban a través de la Oficina Municipal de Información al Consumidor del Ayuntamiento de Madrid.
Avalancha de reclamaciones
Para la Comunidad de Madrid, la facturación mensual enmascara una subida de la tarifa mayor de la pactada y provoca confusión. Además, ha provocado una "avalancha" de reclamaciones que deberían dirigirse a la Oficina de Defensa del Consumidor de la Comisión Nacional de la Energía en lugar de las oficinas de la administración regional o municipal, pero esta no se creará en principio hasta junio provocando "indefensión" a los usuarios. Además, González recalcó que esta oficina invade competencias regionales.
Por todo ello, la Comunidad de Madrid pide una reformar urgente de la legislación aprobada o la vuelta a la factura bimensual.