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Menopausia: derribando mitos sobre el gran tabú femenino
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Menopausia: derribando mitos sobre el gran tabú femenino

martes 18 de mayo de 2021, 10:46h

Entre los 40 y los 50 años las mujeres pueden empezar a apreciar ciertos cambios en su periodo menstrual. Así, es posible que la conocida regla se vuelva irregular y desaparezca paulatinamente, pues el ciclo fértil femenino llega a su fin. De esta manera, tras un año sin menstruación –siempre que no haya otra circunstancia médica que lo justifique–, es cuando podemos definitivamente hablar de menopausia: una fase en la vida de toda mujer, cuya edad promedio de aparición suele situarse en los 51 años.

No obstante, la menopausia no es una simple desaparición del periodo, sino que también conlleva infinidad de cambios físicos, emocionales y molestias de toda índole. Tanto es así que, en ocasiones, la mujer se ve abocada a buscar un tratamiento que la ayude a lidiar con ellos. Durante la menopausia e incluso en los años previos a su llegada –la conocida como perimenopausia–, las mujeres pueden experimentar problemas y modificaciones en su cuerpo como los que se citan a continuación:

  • Periodos menstruales irregulares
  • Sequedad vaginal
  • Sofocos
  • Escalofríos
  • Sudores nocturnos
  • Pérdida de volumen en los senos
  • Problemas de sueño
  • Alteraciones en el estado de ánimo y altibajos emocionales
  • Aumento de peso y metabolismo lento
  • Piel seca y mayor flacidez

También es cierto que, con la menopausia, las mujeres se vuelven más vulnerables a problemas como la osteoporosis: la descalcificación de los huesos y, en consecuencia, el incremento del riesgo de sufrir fracturas. Conviene recalcar que las hormonas femeninas han protegido la masa ósea durante años, pero es entonces, con su drástica reducción asociada a la menopausia, cuando esta defensa se pierde. No obstante, la mayoría de estos problemas pueden ser abordados oportunamente con un tratamiento médico.

Podemos encontrar excelentes aliados dietéticos en ciertos complementos alimenticios. El mercado brinda una excelente oferta de productos vitamínicos, que han sido formulados expresamente para atenuar las dolencias y molestias asociadas a esta crucial etapa de la vida de la mujer, como los sofocos, el insomnio y la irritabilidad, entre otros.

En este sentido, tal y como podemos leer en la revista de farmacia Elsevier, es preciso asegurar una correcta absorción del calcio, combinando este elemento con alimentos ricos en vitamina D, presente en el pescado azul, los huevos o el arroz integral. También el sol nos ofrece abundantes raciones de esta vitamina: “Es por ello que conviene hacer ejercicio y pasear al aire libre siempre que sea posible. Una exposición al sol de entre 15 y 30 minutos al día en cara y brazos es suficiente”, indica el artículo.