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Espectáculo 'Ayahuasca' en Medias Puri
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Espectáculo 'Ayahuasca' en Medias Puri (Foto: Antonio Castro)

‘Medias Puri’, a recuperar la noche

'Ayahuasca', en Medias Puri

lunes 21 de noviembre de 2022, 08:30h

Ya en la segunda mitad del siglo XIX Madrid tenía unos cuantos locales de diversión que abrían hasta la madrugada y ofrecían espectáculos de variedades aptos, generalmente, para crápulas y señores solitarios. Medias Puri, avanzada ya la tercera década del siglo XIX se suma a esa tradición noctámbula desde el sótano del teatro Apolo, donde estuvo la sala de fiestas Yulia y, después, un popular salón de banquetes. Hace cinco años Puri abrió su peculiar mercería que ha recuperado el pulso perdido en los dos últimos años y se renueva con un espectáculo que titulan Ayahuasca.

Mediado el siglo XIX el Salón Capellanes fue el lugar de perdición de los señores madrileños, sobre todo por las desaforadas sesiones de Can-Can. Las coristas lo repetían varias veces cada noche. A la primera sesión se decía que podían asistir las señoras porque las artistas estaban convenientemente vestidas. Pero, a medida que llegada la madrugada, las bailarinas salían con menos ropa, hasta quedarse con una camisola como única prenda. El Capellanes de Maestro Victoria no fue el único salón, pero sí el más documentado. Finalizando el XIX y en las primeras décadas del XX, se abrieron numerosos salones en el entorno de la calle Sevilla: el Japonés, al Rouge o al Bleu. Y en toda época, hasta 1935, el Romea de la calle Carretas. En ellos se ofrecían espectáculos de variedades, más o menos subidos de tono. Se podía ver desde una cupletista buscándose a la pulga a una cantante de jotas. Un programa ecléctico.

Tras el paréntesis de la Guerra Civil, reaparecieron en Madrid los cabarets, bautizados como salas de fiestas. Se aprovecharon de que bastantes de los grandes cines y teatros, tenían espacios adecuados en los bajos: el Alcázar, el Calderón, el Progreso, el Callao, el Palacio de la Prensa, el de la Música, el cine Avenida, el Real Cinema, el Albéniz… Fueron los años dorados, a pesar de la situación del país, del Pasapoga, el Fontoria, el Lido, el J’Hay, Casablanca, Morocco, el York Club… En todos ellos se ofrecía algún tipo de espectáculo y el alterne de muchas artistas estaba a la orden del día.

Las discotecas se fueron adueñando de esos espacios y los artistas, muchos modestos pero otros de renombre, se fueron quedando sin trabajo. Algunos locales se transformaron el modernos music-hall, como el Xenon de la plaza del Callao, el Cleofás o el Gay Club. Pero el espectáculo de madrugada prácticamente desapareció.

Medias Puri lo retoma las noches de los viernes y sábados, alternando las sesiones discotequeras con el espectáculo en el que intervienen ocho artistas de distintas disciplinas. El local ha sido remodelado para que cualquier esquina sirva de escenario en un momento de la noche.

Felype de Lima es el responsable de la nueva propuesta, que han bautizado con el nombre de la bebida tradicional sudamericana Ayahuasca. Su ingesta puede provocar alucinaciones y el espectáculo pretende plasmar en imágenes las visiones de los consumidores. Acróbatas y bailarines trepan por las columnas y por el techo con un vestuario inspirado en la Amazonia. En cada sesión se suelen representar siete u ocho números, mezclados siempre con quienes disfrutan de la noche madrileña.

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