Desde el año 2020, el PSOE de Majadahonda ha presentado "dos mociones, múltiples preguntas y varias denuncias" ante el Servicio de Protección de la Naturaleza, el Seprona, con motivo de los recurrentes vertidos "ilegales" hallados en múltiples espacios protegidos a lo largo y ancho del municipio. El foco, sobre los caminos de La Dehesa, El Villar, el barranco de la Serrana o el entorno del Parque Regional del Guadarrama. Pese a tales esfuerzos, lamentan los mismos socialistas, estos lugares continúan repletos de todo tipo de escombros, electrodomésticos viejos, muebles en desuso e incluso materiales de construcción.
"Llevamos seis años denunciando vertederos, caminos intransitables y un Ayuntamiento que no sabe ni cuántos kilómetros de caminos tiene. Es una vergüenza que el Partido Popular haya votado en contra de solucionarlo y por eso volveremos a llevar al Pleno una nueva moción para acabar con los vertidos ilegales en suelo protegido", traslada el secretario general y portavoz de los socialistas de Majadahonda, David Rodríguez Cabrera, en un comunicado remitido a Madridiario.
Y apostilla: "Los vecinos que pasean cada fin de semana por el camino tras el campo de Golf Las Rejas, por la zona del Centro Integral Canino (CICAM) o por los alrededores del Parque Regional se encuentran con vertederos incontrolados, surcos peligrosos y una señalización caótica. La situación afecta directamente a cientos de majariegos que practican senderismo, ciclismo o simplemente disfrutan de la naturaleza en su tiempo libre".
En suma, hasta 50 kilómetros de caminos "abandonados" a su suerte y que los progresistas aspiran ahora a "recuperar". Entre las medidas planteadas a tal fin, un plan "integral" de limpieza, "homogeneizar" la señalización en las vías o "reforzar" el grado de protección sobre tales espacios públicos de la mano de una legislación más restrictiva. También, claro, su inscripción en el Registro de la Propiedad y el Catastro municipal, "tal y como exige la ley".
"No pedimos nada raro. Solo pedimos que el PP cumpla con sus obligaciones"
"Proponemos cuatro medidas concretas y realizables: elaborar un inventario completo de caminos que se inscriba en el Registro de la Propiedad y el Catastro; aprobar un Plan Municipal Integral de Limpieza con presupuesto real y cronograma; homogeneizar la señalización de rutas peatonales, ciclistas y ecuestres; y redactar una Ordenanza Municipal actualizada que regule el uso y protección de estos espacios públicos. No pedimos nada raro. Solo pedimos que el PP cumpla con sus obligaciones", detalla a renglón seguido el mismo Rodríguez Cabrera.
Drones contra los vertidos
Frente al caótico escenario descrito por los socialistas, desde el Consistorio sacan pecho en torno a las medidas ya aprobadas a fin de paliar la situación. La fundamental, la inspectora, de la mano de la puesta en marcha, años atrás, de un equipo específico integrado en el cuerpo de Policía Local y que se encarga de perseguir este tipo de vertidos, así como otros "delitos medioambientales", tanto en zonas urbanas como rurales.
"El Ayuntamiento de Majadahonda ha reforzado los medios con los que cuenta la Patrulla Medioambiental del municipio, creada en 2009 para prevenir delitos medioambientales que deterioran el entorno natural y urbano y velar por el cumplimiento de las ordenanzas municipales", explican con orgullo fuentes próximas a la alcaldesa, Lola Moreno, en conversaciones con este digital. En concreto, presumen, la nueva patrulla está compuesta por un subinspector, un oficial y ocho agentes de la Policía Local, y recientemente se ha reforzado con un vehículo BMW X3, dos motocicletas de campos, visores nocturnos y drones de la Unidad de Vigilancia Aérea de Majadahonda.
En funcionamiento las 24 horas del día, estos particulares vigilantes recorren "caminos rurales y calles del municipio para impedir vertidos de residuos, tanto por parte de particulares como de empresas". Así, sus integrantes mantienen contacto directo con los propietarios de fincas rurales donde anteriormente se han detectado "vertidos de escombros", restos "vegetales", "enseres" o "basura", "quema de pastos y rastrojos" o abandono de vehículos, entre otras casuísticas, con el objetivo de monitorizar y perseguir tales comportamientos.
En paralelo, se mantiene una estrecha vigilancia sobre los talleres mecánicos para que en todo momento "cumplan con la normativa de gestión de residuos" vigente y se persiguen otras actitudes "incívicas", tales como la realización de grafitis y pintadas o no recoger excrementos caninos en la vía pública. Todo, zanjan mismas fuentes, "en estrecha colaboración" con agentes forestales y la Consejería de Medio Ambiente, Agricultura e Interior de la Comunidad de Madrid.
Para los socialista, sin embargo, la iniciativa representa tan solo de un "parche puntual". "El PP rechazó nuestra -última- moción en diciembre de 2023 y dos años después la situación no ha mejorado. Ya basta de parches puntuales. Los caminos son patrimonio público y exigimos que se protejan de una vez por todas", concluye, a modo de réplica, el portavoz socialista.
La problemática, más allá de Majadahonda

La proliferación de vertidos ilegales no es, ni mucho menos, una problemática que afecte únicamente a Majadahonda. Para muestra, la última denuncia de Ecologistas en Acción y que afecta a varios municipios del sur y el este de la región. Entre ellos, Fuenlabrada, Alcorcón o Leganés. El principal escollo al respecto, dicen, el choque competencial entre los responsables estatales y los gobiernos locales, que redunda en inacción y total ausencia de soluciones verdaderamente efectivas.
"En septiembre de 2023 denunciamos el vertido de escombros, cristales, colchones y electrodomésticos en el camino de servicio de la R-5, entre los puntos kilométricos ocho y nueve, ante la Dirección General de Carreteras del Ministerio de Transporte, que se declaró incompetente para intervenir en esa vía. Esto motivó que se presentara una nueva denuncia ante el Ayuntamiento de Fuenlabrada en diciembre de ese mismo año. Sin embargo, el Ayuntamiento también declaró que el camino está fuera de su jurisdicción, remitiéndoles de nuevo al ministerio para la resolución del problema", señalan.
"Pasan los años y no se ha hecho nada para solucionar el problema"
Y, a renglón seguido, añaden: "Más de dos años después, hemos podido constatar que no se ha hecho nada para solucionar el problema. Los vertidos continúan en toda la línea paralela a la Radial 5 y se siguen extendiendo por el antiguo camino Alcorcón-Fuenlabrada. En un pequeño tramo de unos 150 metros entre la Glorieta de la Ronda de las Naciones en Alcorcón y un puente peatonal que cruza la R-5 se pueden encontrar escombros de obra, pequeños montículos de restos asfálticos, electrodomésticos, puertas, colchones, ventanas rotas, neumáticos y varias decenas de cubos, sacos y bolsas con residuos de todo tipo".
Se trata, concluyen los propios ecologistas, de un "problema de salud pública" que "provoca un impacto muy negativo sobre el suelo y el paisaje".