La crisis institucional que atraviesa el Ilustre Colegio Oficial de Médicos de Madrid (Icomem) desde hace un año y medio suma un nuevo capítulo. Tomás Merina, cuya candidatura fue la más votada en las elecciones celebradas en diciembre de 2024, ha propuesto renunciar a recurrir judicialmente la anulación de su proclamación como candidato si el Colegio convoca un nuevo proceso electoral abierto a todos los aspirantes.
La oferta llega después de que un juzgado de Madrid haya respaldado la decisión de la Comisión de Recursos del Icomem de invalidar la candidatura de Merina, al considerar que no cumplía el requisito estatutario de ejercer la profesión médica en activo.
Aunque la lista encabezada por el facultativo obtuvo el 46,9 por ciento de los votos, el fallo judicial concluye que su jubilación desde 2018 y las funciones de dirección médica que desempeñaba en una empresa familiar no pueden equipararse al ejercicio asistencial de la medicina. La resolución, no obstante, todavía no es firme.
En un comunicado, la candidatura Icomem para Todos sostiene que existen argumentos jurídicos para impugnar la sentencia, ya que considera que el criterio empleado deja fuera otras formas de ejercicio profesional, como la docencia, la investigación, la gestión sanitaria o la dirección médica. Además, critica que se haya permitido concurrir a Merina a las elecciones para, una vez ganadas, anular posteriormente su candidatura.
Pese a ello, el candidato ha asegurado que está dispuesto a desistir de la vía judicial si esa decisión sirve para que los médicos madrileños vuelvan a votar en unas nuevas elecciones. "Nuestra voluntad es no recurrir. Pero esa renuncia solo tiene sentido si sirve para devolver la palabra a todos los médicos mediante unas elecciones libres, abiertas y no condicionadas desde los despachos. Tendemos la mano porque creemos que el interés del Colegio está por encima de cualquier otra consideración", ha afirmado.
Desde su equipo consideran que esa es la única salida capaz de resolver el bloqueo que vive la institución, cuya dirección continúa en funciones desde que se anuló la candidatura vencedora. Tras esa decisión, la Junta Directiva interina manifestó su intención de convocar nuevos comicios y el actual presidente, Manuel Martínez-Sellés, anunció que no volvería a presentarse. Sin embargo, las elecciones no se han celebrado. Mientras el entorno de Merina reclama que se convoquen cuanto antes, el equipo de Martínez-Sellés sostiene que la judicialización del proceso ha impedido fijar una nueva cita con las urnas.
La candidatura de Merina también ha rechazado la propuesta planteada por Esther Rubio, tercera aspirante en las elecciones, que apuesta por reanudar el proceso iniciado en 2024 únicamente con las candidaturas que fueron consideradas válidas. A juicio de Icomem para Todos, esa fórmula limitaría la participación y no resolvería el problema de legitimidad del Colegio al impedir la presentación de nuevas listas.
Merina ha advertido de que, si no prospera la convocatoria de unas elecciones abiertas, presentará recurso contra la sentencia para defender, según sostiene, "el derecho democrático de los médicos". "Solo una solución tomada con criterios democráticos puede resolver la situación. Si los médicos madrileños no pueden tener el Colegio que votaron en diciembre de 2024, tienen derecho a poder elegir sin limitación de ningún tipo", ha señalado.
Por su parte, la Junta Directiva del Icomem ha reiterado que seguirá ejerciendo sus funciones de manera interina "con responsabilidad, transparencia y lealtad institucional", al tiempo que ha expresado su respeto tanto a las resoluciones judiciales como a las decisiones adoptadas por los órganos internos del Colegio.