Nació como una de las apuestas más fuertes del Ayuntamiento de Madrid en los últimos años. La nueva Plaza de España quedó inaugurada el pasado 22 de noviembre tras más de dos años de trabajos y con el objetivo de estrenar un espacio más verde que conectara el Parque del Oeste, los Jardines de Sabatini, el Campo del Moro, Madrid Río y la Casa de Campo.
El día de su reapertura, decenas de madrileños visitaron este nuevo espacio, sobre el que aseguraron que había pasado de ser una mera zona de paso a un lugar para poder disfrutarlo y en el que se echaba en falta una mayor presencia de zonas verdes.
Sin embargo, menos de cuatro meses han bastado para que la nueva Plaza de España se haya llenado de grafitis. Los bancos, las papeleras, los toboganes de los parques infantiles e incluso los árboles se han convertido en las víctimas de los vándalos, que acuden con frecuencia a dejar su huella con sus habituales pintadas. Unas actuaciones que dañan la imagen de la plaza y sobre las que los vecinos exigen que se tomen medidas al respecto, ya que lo sufren desde su inauguración.
El Ayuntamiento incrementa las sanciones contra grafitis
Hace unos días, la portavoz del Gobierno municipal y delegada de Seguridad y Emergencias, Inmaculada Sanz, anunció que la nueva ordenanza de Limpieza contempla un importante aumento en las sanciones contra los grafiteros de la ciudad.
"Estamos trabajando en la modificación de la ordenanza de Limpieza. Habrá un incremento importante con las sanciones relativas a esos graves incumplimientos que ensucian el patrimonio de todos. Nos parece absolutamente intolerable, y vamos a seguir persiguiéndolo desde el punto de vista policial", apuntó. Unas explicaciones que no sirvieron a la portavoz del PSOE en el Ayuntamiento, Mar Espinar, quien aseguró que, a pesar de existir dicha ordenanza, el Consistorio continúa sin multar a los autores de las pintadas.