“No son días, ni semanas, ni meses. Son años lo que llevamos esperando nuestro instituto, el IES Ana Frank”. Así resume la situación la Asociación de Madres y Padres del Alumnado (AMPA) de Aravaca, que ha decidido volver a movilizarse ante lo que califican como una espera “insostenible”. Con el lema '¡Queremos el instituto ya!', las familias han convocado una concentración para el este viernes 23 de enero, a las 16:30 horas, a las puertas del nuevo centro educativo, situado en el número 1 de la calle Arroyo de Pozuelo.
La protesta cuenta con el respaldo de la Asociación Cultural y Deportiva Rosa Luxemburgo de Aravaca (Acrola) y de la Asociación Vecinal Osa Mayor, colectivos que llevan más de dos décadas reclamando un instituto público para el barrio. Aunque la Consejería de Educación de la Comunidad de Madrid aprobó su construcción en 2018, y el edificio se encuentra ya finalizado desde hace semanas, el centro sigue cerrado y sin fecha oficial de apertura.
Desde el AMPA denuncian una sucesión de incumplimientos. “No vamos a aburrir a nadie relatando otra vez todo por lo que hemos tenido que pasar hasta ver erigido el edificio, que después de seis años debía haber estado terminado en junio del año pasado y no lo estuvo, que iba a estar para el comienzo del curso en septiembre y tampoco lo estuvo, que de navidades no pasaba y estamos a mediados de enero y nuestros hijos siguen soportando los inconvenientes de la ruta cada día”, señalan.
La asociación atribuye la situación a una “parálisis administrativa” y a la “incapacidad manifiesta tanto de la empresa constructora como de la maquinaria burocrática”, lo que ha convertido el proceso en “una pesadilla” para las familias. “El edificio está acabado, seis meses fuera de plazo, pero acabado, y son incapaces de gestionar los permisos para poder utilizarlo”, lamentan.
Años de traslados y kilómetros diarios
Mientras se licitaba y construía el instituto, el alumnado del IES Ana Frank ha pasado por tres centros distintos. Los dos primeros cursos estuvo ubicado en el Colegio Público Rosa Luxemburgo de Aravaca, hasta que los daños provocados por el temporal Filomena obligaron a su cierre. Después, los alumnos fueron trasladados al IES Ortega y Gasset y, desde hace cuatro cursos, a la Escuela Oficial de Idiomas de Valdezarza, a 12 kilómetros de Aravaca.
“Las familias ya estamos hartas, 200 alumnos se ven afectados, ya son muchos años. Es una degradación de la educación pública"
En la actualidad, cuatro rutas de autobús trasladan cada mañana a los alumnos hasta la calle Fermín Caballero y los devuelven después al municipio. Un trayecto que, según denuncian las familias, supone un grave trastorno cotidiano.
Fabiana Aguilar, presidenta del AMPA del IES Ana Frank y madre de dos alumnas, resume el hartazgo: “Después de siete años y de darnos largas, exigimos que pongan fecha de mudanza lo antes posible. El edificio está ya listo. Es un maltrato y especulación política”.
Aguilar explica que su hija mayor ya terminó la etapa obligatoria tras sufrir varios traslados y ahora cursa Bachillerato Internacional en otro centro, mientras que la pequeña continúa desplazándose diariamente a Valdezarza. “Las familias ya estamos hartas, 200 alumnos se ven afectados, ya son muchos años. Es una degradación de la educación pública. Nuestros hijos necesitan un lugar digno para estudiar”, subraya.
Además del tiempo invertido en los desplazamientos, denuncia problemas en las rutas escolares: “Hay mucho tráfico, hay que atravesar la M-30 y se producen muchas incidencias. Los autobuses no llevan monitores, los conductores se enfadan cuando los alumnos se alborotan…Todo esto se podría evitar si el instituto estuviera en el barrio”. A ello se suma, según explica, el estado del edificio actual: antiguo, sin plena accesibilidad y con problemas en la red de agua.
La apertura, pendiente de un trámite

Desde la Consejería de Educación aseguran que el centro está prácticamente listo para su apertura. En una respuesta oficial, el departamento señala que “los trabajos en el IES Ana Frank ya están completamente terminados, incluidos elementos como cartelería exterior, mobiliario o laboratorios”.
Según la Consejería, “tan solo está pendiente completar el trámite necesario para la puesta en servicio del suministro de energía eléctrica del edificio, que se está acelerando al máximo posible con la empresa suministradora, para que los alumnos puedan acudir con normalidad al nuevo instituto”. Añaden que ya se ha remitido una carta a la dirección del centro con toda esta información y que será esta la que determine la fecha de inicio de las clases en las nuevas instalaciones y la comunique a las familias.