La primera vez que supe de tu enfermedad fue ese día en que te llamé para decirte que me habían operado de un tumor en la vejiga, que por eso no había cumplido con mi compromiso de mandarte un artículo cada semana, que llevaba seis meses recuperándome.
De eso hace ya 7 años.
En ese momento fue cuando me contaste tu lucha encarnizada contra el cáncer. Después hemos hablado muchas veces, incluso nos reímos porque habías leído mi novela, la nueva novela que te mandé y me preguntaste, con ese sentido periodístico que siempre has tenido.
- ¿Es una historia personal?, ¿Lo has vivido tu?
- No, pero ya te contaré.
Descansa en paz. Los años en los que nos hemos conocido y han marcado una profesión nos hacen viejos.
Te mando el abrazo de un amigo.