He tenido la suerte y el placer de ver y escuchar a Manuel Gerena y Juan Pinilla en varias ocasiones y conocerlos personalmente. A Manolo Gerena hace mucho más tiempo, pues además de ser un buen amigo, es una persona que lleva en este mundo del cante flamenco muchos años, algo más de 50 y ha recorrido cada rincón de nuestro querido país, o como decía la cantante Cecilia “mi querida España”.
Manolo canta flamenco, pero también canta las cuarenta a quien haga falta y lucha un día sí y otro también por los más débiles y los más necesitados, cuestión que también lo refleja en sus canciones. Su cante llega al corazón y a las entrañas como nadie. Su gran voz, antes y ahora, suena como los ángeles, si es que alguna vez ha habido ángeles. Así lo describe el gran poeta Blas de Otero: “Manuel Gerena canta de los pies a la cabeza del cuerpo y del alma, y el cante queda vapuleado y vapuleado queda el que lo escucha. Y sus letras –letrillas, como él dice– sencillas, pero profundas, son auténtico viento del pueblo”. Si queréis saber más de Manuel Gerena, pincha este enlace.
Además de buen cantaor flamenco, Manuel Gerena, es un buen amigo y compañero donde los haya. No puedo olvidar y si agradecer con sinceridad, el hecho de tener que conducir unos cientos de kilómetros desde su pueblo en Andalucía, para acompañarme en la presentación de mi libro “Los carriles de la vida” en Albacete. Gracias Manuel, querido amigo, hasta en esos detalles se nota lo grande que eres.
En fin que será un placer volver a ver y escuchar a Manolo Gerena de nuevo en el Auditorio Marcelino Camacho, cantando la poesía de Miguel Hernández en el 80 aniversario de su muerte. Hablaba con él esta mañana y me decía que no solo iba a cantar canciones de Miguel, si no también otras de su repertorio habitual: Martinetes, Seguidillas, etc.
Yo personalmente me conformo con escuchar de nuevo “Las nanas de la cebolla”, la poesía que Miguel escribió desde la cárcel de Alicante dedicada a su hijo, que en la voz de Gerena se engrandece aún más, dándole un tono desgarrador, cercano y especial. En fin que os voy a decir yo a muchos de vosotros y vosotras que seguro que también la habéis escuchado. A mí siempre se me cae un lagrimita o se me empañan las gafas con esta poesía de Miguel Hernández. Aquí os dejo la estremecedora versión de Manuel Gerena, “Las nanas de la cebolla”.
En cuanto a Juan Pinilla, como decía antes lo conozco menos, pero en los pocos años que lo conozco tengo que decir que es otra de las personas solidarias y siempre dispuesta a ofrecer lo mejor que tiene SU VOZ, y su PALABRA por las causas más nobles, además de ser un gran cantante, es investigador y escritor, además de columnista. En 2007 ganó el premio “Lampara Minera”, en el Festival del Cante de las Minas, considerado el galardón flamenco más importante de España.
Es un artista comprometido con las causas sociales. La noche que se alzó con la Lámpara Minera dedicó el trofeo a la memoria de los obreros víctimas de la siniestralidad laboral. También es de los que hacen que se te ericen los cabellos con su voz y especial su garganta, cuando canta algunas de sus canciones. Si queréis profundizar en quien es Juan Pinilla, solo tenéis que pinchar en este enlace.
Y para que escuchéis su voz que mejor que oír una emocionante canción de Carlos Cano, cantada por Juan Pinilla. Canción que tiene su historia. Esta canción la compuso Carlos Cano en homenaje a los tres obreros asesinados en Granada en la huelga de la construcción de 1970, pero Carlos nunca la grabó ni cantó. Una canción que ha llegado a nuestros días porque el histórico sindicalista de CCOO, Eduardo Saborido, un grande del sindicalismo y buen amigo, tomó nota de ella cuando Carlos Cano se la cantó en una visita de este y de Fernando Soto a Granada tras su salida de prisión. A mí me emociona, a ver si os gusta. Pincha en "No mireis pa tras", canta Juan PinillaEn fin que el próximo 4 de noviembre, a las 19,00 h, en el Auditorio Marcelino Camacho, nos espera un concierto de aúpa, o de “padre y muy señor mío”, como dicen en mi tierra. De nuevo nos dolerán las manos de aplaudir a estos dos maestros de la canción y el cante flamenco. Hasta el viernes 4 que nos vemos allí. Gracias Dani Gismero por conseguir juntar a estos dos grandes en el salón de actos de las CCOO madrileñas.