La Federación Regional de Asociaciones de Vecinos de Madrid (Fravm) ha denunciado en comisaría la difusión de publicidad vinculada a la prostitución mediante flyers que se colocan en distintos puntos de la vía pública. En el documento presentado ante la Unidad de Gestión de la Diversidad de la Policía Municipal de Madrid argumenta que esta práctica podría constituir un delito de incitación al odio.
Esta organización vecinal pone especial énfasis en la distribución de esta publicidad en vehículos aparcados, mobiliario urbano y otros elementos de uso común. Según han señalado, esta actividad podría contradecir el artículo 510.2.b del Código Penal, que penaliza la "producción, elaboración o posesión" de "cualquier clase de material" que tenga el potencial de promover o incitar "al odio, hostilidad, discriminación o violencia".
A las puertas de la Comisaría de Gestión de la Diversidad en Arganzuela, Jorge Nacarino, presidente de la Fravm, ha señalado que han observado "un repunte" en la difusión de este tipo de anuncios. Además, ha advertido que este incremento se ha producido especialmente en barrios periféricos como Ciudad Lineal, Puente de Vallecas, Carabanchel y Villaverde debido a "la pobreza y situación de desigualdad".
Nacarino ha señalado que "se ha observado la posibilidad de que este tipo de actos se tramiten como un delito de odio" desde la propia unidad donde se presenta la denuncia.
"Esperamos que desde la Fiscalía también se active algún tipo de instrucción para que, en el futuro, todo ese tipo de delitos que se puedan observar en nuestras calles se tramiten por esta vía" y no solo como hasta ahora como una mera sanción administrativa.
El aumento en la promoción es atribuido por el líder de la Federación a "este modelo de ciudad", aludiendo al "exceso de turistificación" y a la "comercialización con determinadas actividades", entre las cuales se encuentra la prostitución.
La denuncia busca no solo transformar la sanción administrativa actual en un delito penal, sino también que la Policía intensifique su persecución hacia las "redes mafiosas que realmente están detrás", de manera que les resulte "cada vez más difícil" utilizar a personas para llevar a cabo el reparto de los folletos.
La denuncia también pide que se investigue la autoría y la red de distribución, así como que se "activen medidas para impedir esta práctica especialmente en entornos como colegios, parques y centros de salud". Además, se solicita que se reconozca a la Fravm como parte interesada del proceso "en virtud de su papel histórico".
Nacarino ha trasladado la necesidad de distanciar este tipo de promoción de los espacios públicos, en particular de los centros educativos, donde se ha observado que los niños llegan a intercambiar los folletos "como si fueran cromos de la época".