El pasado 22 de febrero el diario Financial Times publicó un extenso reportaje, firmado por Barney Jopson con un titular muy elocuente: “Por qué los refugiados del régimen de Trump se enamoran de Madrid” (Why ‘Trump regime refugees’ are falling in love with Madrid). Según el articulista, los americanos están encontrando refugio en España, donde aumenta su poder adquisitivo. La fuente principal a la que recurre el autor es Federico González, fundador de GS Legal Consulting, especializado en estudiar negocios de americanos que buscan trasladarse a España. Sus estimaciones son que la capital resulta muy atractiva para quienes buscan una vida “lejos de las turbulencias del segundo mandato de Donald Trump”. En el artículo se establece una comparación del nivel de vida en más de veinte grandes capitales de Europa y Estados Unidos. Tomando como referencia el índice de Nueva York, solamente Zurich se coloca por encima como la ciudad más cara. En última posición, la más barata, aparece Madrid.
Se afirma en el artículo del Financial Times que, desde mediados de 2024, el número de americanos residentes en la Comunidad de Madrid está cerca de los diez mil, un 35 por ciento más de los registrados antes de la pandemia. Se aportan testimonios de profesionales en distintos sectores, contando sus experiencias en la Capital y las razones para establecerse en ella. Llama la atención que el articulista afirma que durante muchos años, si alguien tenía en mente una ciudad española, esa era Barcelona. Las protestas anti-turismo de los últimos años, así como la política de hacer prevalecer el idioma catalán, han provocado buscar otras opciones. Y ahí aparece Madrid por varias razones: las muchas conexiones aéreas y la política de marketing del Gobierno Regional. Así se entiende que más de un millón de norteamericanos hay venido a la Capital, doblando a los británicos.
Los nuevos madrileños residentes aprecian -según Jopson- como un tesoro la combinación de los negocios de una gran ciudad con una sensación de comodidad. Consideran que es una ciudad para caminar y que los españoles son amables y encantadores. Además, el salario medio en la región madrileña está en torno a los 32.000 euros anuales, mientras que los clientes de este consultor, ganan entre 120 y 200.000 dólares, lo que les permite un alto nivel de vida. Uno de los opinadores sentencia: “When we first came here, I feel like I came from the future” (Cuando vinimos aquí por primera vez, me sentí como si viniéramos del futuro).
No se deja de advertir la extinción de la llamada ‘golden visa’ que otorgaba el documento a quien invirtiera 500.000 euros en propiedades.