En el Círculo de Bellas Artes, 'Especies mensajeras' es la exposición de esculturas que Álvaro Soler-Arpa presenta, la cual indaga en la compleja relación entre la naturaleza y la contaminación que pone en peligro la supervivencia de diversas especies en un entorno cada vez más vulnerable. Esta muestra, comisariada por Marián Boadas, estará disponible para el público en la Sala Goya desde el 9 de octubre de 2024 hasta el 26 de enero de 2025.
Las esculturas de Álvaro Soler-Arpa, que se inspiran en los principios de la evolución, exhiben animales mutantes con morfologías extrañas. Estas deformidades son consecuencia de mutaciones genéticas generadas por la contaminación. En un futuro cercano, estos seres ficticios desafían las fronteras entre lo posible y lo imposible, así como entre lo real y lo imaginario, y entre lo grácil y lo tortuoso.
Según el artista, “el camino hacia estas esculturas ha sido extenso. La anatomía y los huesos siempre me han fascinado. A través de los huesos de animales, logré conectarme con la naturaleza. Inicialmente, los rescataba de restaurantes, luego de mataderos y muladares. Con la ayuda de un taxidermista, aprendí a limpiarlos y tratarlos adecuadamente. He pasado horas dedicándome a su limpieza, lo que me lleva a reflexionar sobre la vida y la muerte, así como sobre la huella que dejamos en nuestro planeta”.
Las esculturas de Soler-Arpa representan a seres ficticios que sufren las consecuencias de la irresponsabilidad del ser humano contemporáneo, reflejando así la dura realidad que enfrentan muchas especies amenazadas. En sus pelajes, la radioactividad genera deslumbrantes iridiscencias, mientras que la transgénesis les confiere extremidades de una elegante extravagancia. En ese futuro imaginado –que hoy nos parece bastante plausible– se pueden observar elefantes con plumas, ovejas bípedas, reptiles cubiertos de pelo, anfibios rumiantes, lagartijas con dos cabezas y topos dotados de ojos luminosos.
Una reflexión sobre el devastador impacto de la contaminación
El conjunto de actividades que el Círculo organiza bajo el lema de 'Emergencia climática' incluye esta muestra. Valerio Rocco, director del Círculo, ha señalado: “Durante los próximos meses, y en virtud de nuestro compromiso ecologista, el Círculo ofrecerá propuestas que nos ayuden a combatir la crisis climática desde la reflexión, el arte, la tecnología y la ciencia. El trabajo de Álvaro es un claro ejemplo de cómo contribuir a la sensibilización de uno de los grandes desafíos actuales de la humanidad: hacer frente a las consecuencias de los excesos ambientales cometidos. Sus esculturas provocan la necesaria reflexión sobre el tipo de ecosistema en el que parecemos destinados a vivir si no tomamos medidas urgentes”.
Según Soler-Arpa, la pérdida de la espiritualidad en el hombre contemporáneo es tanto una causa como un efecto del distanciamiento de la naturaleza. A través de sus esculturas, se nos invita a reflexionar sobre el devastador impacto que tiene la contaminación en el entorno natural y sobre la urgente necesidad de implementar acciones que salvaguarden nuestra biodiversidad en este delicado momento que estamos viviendo.
La exposición

El resultado de más de diez años de investigación y trabajo se refleja en la muestra. Esta exhibición incluye una cuidadosa selección de piezas provenientes de cuatro series: "Evolución tóxica", "Esculturas del fin del mundo", "Naturaleza devastada" y "Diseño-metástasis", algunas de las cuales no han sido presentadas anteriormente.
Por otro lado, la comisaria Marián Boadas describe “Especies Mensajeras” como una invitación a reflexionar sobre nuestro papel como habitantes de un planeta en constante cambio. En su opinión, a través de la visión de Álvaro Soler-Arpa se revela la intersección entre la belleza inherente de la naturaleza y los retos existenciales que enfrentamos como humanidad. En esencia, “Especies Mensajeras” celebra la interconexión, rinde homenaje a la hermosura del entorno natural, proporciona un espacio para apreciar la elegancia de sus formas y nos insta a buscar nuevas maneras de vivir nuestra relación con el mundo natural desde el respeto y la humildad.
Sobre el autor
Alvaro Soler-Arpa (Gerona, 1974) se licenció en dibujo en la Escuela de Artes y Oficios de Olot, y más tarde en ilustración en la Escuela Llotja de Barcelona. Inició su trayectoria profesional en el ámbito de la publicidad y el cine. Durante este tiempo, tuvo la oportunidad de crear storyboards para reconocidos directores como Woody Allen, Alejandro González Iñárritu y J. A. Bayona. Desde 2005, ha enfocado su labor en las artes visuales, dedicándose principalmente a la elaboración de esculturas e instalaciones. En su trabajo escultórico, fusiona sus conocimientos sobre anatomía y dibujo con un profundo interés por las formas orgánicas. A lo largo de su carrera artística, se manifiesta un claro vínculo con la naturaleza y una inquietud por el impacto que tiene la actividad humana en el medio ambiente. Las criaturas casi futuristas que crea reflejan cómo la naturaleza evoluciona en respuesta a los efectos nocivos de nuestro consumo desmedido.
Asimismo, Soler-Arpa es embajador artístico de la Plastic Pollution Coalition (PPC), una organización que se dedica a la lucha contra la dependencia global del plástico de un solo uso. Ha sido invitado por el Goteborgs Konst Hall (Suecia) a colaborar en su proyecto de educación juvenil Snacka om Konst (Hablamos de arte). Además, ha contribuido a diversas publicaciones editoriales, entre las que se encuentran Plastic Ocean y Art and Science responses, editadas por Ingeborg Reichle en 2020 en la Universidad de Artes Aplicadas de Viena (GRANTA en castellano), así como AGUA, publicada por Galaxia Gutenberg en 2016. En 2015, fue seleccionado como miembro de la Royal British Society of Sculptors.