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En libertad tras 3 años preso por un juicio celebrado sin todas las garantías procesales

Por MDO
jueves 14 de octubre de 2021, 12:33h

El Tribunal Supremo revocó la sentencia condenatoria a 12 años de prisión dictada por la Audiencia Provincial de Madrid y ratificada por el TSJ para un ciudadano condenado sin los elementos suficientes para defenderse tras estimarse el recurso de casación interpuesto por sus abogados penalistas expertos en casación.

En libertad tras 3 años preso por un juicio celebrado sin todas las garantías procesales
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Se fechaba el 16 de enero de 2019 cuando era detenido D.G.I. y puesto a disposición del Juzgado de Instrucción nº3 de Navalcarnero por un delito de agresión sexual con penetración a una menor de 16 años. Tras la instrucción del sumario la causa recaía sobre la sección 6º de la Audiencia Provincial de Madrid, quienes el 2 de octubre de 2020 dictaban una sentencia condenatoria de 12 años de prisión para el acusado.

LA DEFENSA DENUNCIÓ VULNERADAS LAS GARANTÍAS PROCESALES DE SU CLIENTE

La defensa ejercida por el equipo jurídico compuesto por los abogados penalistas Juan Gonzalo Ospina y la letrada Beatriz Uriarte, ambos socios de Ospina Abogados, considerados por sus casos de éxito como uno de los mejores despachos penalistas en Madrid en la actualidad, consideraban que su cliente había sufrido un perjuicio procesal al no habérsele permitido presentar las pruebas clave para demostrar su inocencia, recogiéndose en la propia sentencia que: “básicamente, no se contó más que con las versiones de la víctima y el procesado… quien ha negado haber cometido los hechos que se le imputaban, por lo que conforme a reiteradas jurisprudencia, hay que dar credibilidad a aquella de las dos que venga robustecida por datos objetivables”, siendo este el aspecto más descarnarte del caso para la defensa, quien no solo aducía que se habían vulnerado los derechos de su cliente al no admitirse pruebas que podrían exonerarle, sino que el testimonio de la supuesta víctima contenía múltiples inverosimilitudes que ni tan siquiera se les permitieron cuestionar.

EL RECURSO ANTE EL TRIBUNAL SUPERIOR DE JUSTICIA NO PROSPERÓ

Ante la seguridad mostrada por la defensa de que el juicio no había sido justo recurrieron la sentencia al Tribunal Superior de Justicia de Madrid, quienes lejos de considerar las pretensiones planteadas por Ospina Abogados confirmaron la sentencia, manifestando que la versión esgrimida por el acusado “resulta menos contundente y convincente que la aportada por la víctima”, desestimando el resto de aportaciones esgrimidas en el recurso y sostenidas por el propio Tribunal Europeo de Derechos Humanos: “la existencia de dos versiones irreconciliables de los hechos debe implicar de manera indeclinable una valoración de la credibilidad de las declaraciones obtenidas de ambas partes a la luz de las circunstancias del caso, que deben ser debidamente verificadas. (…) El acusado, como exigencia del juicio justo, debe poder defenderse impugnando la credibilidad de la presunta víctima y poniendo de relieve cualquier incoherencia en las pruebas de la acusación” algo que al no producirse los abogados del acusado adujeron determinante en su condena, por lo que dieron un paso más en la búsqueda de un juicio justo presentando el 4 de noviembre de 2020 un recurso de casación ante la Sala Segunda del Tribunal Supremo.

EL SUPREMO: ÚLTIMO REDUCTO DE LIBERTAD

La defensa no varió su estrategia en este tercer y último intento de lograr la libertad para su cliente apelando a un juicio justo con todas las garantías, dirigiendo el recurso de casación en la imposibilidad que había obtenido el acusado para demostrar su inocencia al negársele aportar todas las pruebas durante el juicio.

Así el Tribunal Supremo si apreció los elementos que desde la defensa trataron de exponer ante la Audiencia Provincial y apelaron ante el TSJ, como por ejemplo la prueba pericial médica propuesta por la defensa, y la apodíctica razón de innecesidad “por aportar meras apreciaciones subjetivas” que aducía la Audiencia Provincial, apuntando el TS que “Desconocemos qué quiso decir la Audiencia Provincial con dicha calificación… Pero lo que sí sabemos es que lo «subjetivo» cuando se trata de una opinión pericial resulta una condición ontológica de producción… La conclusión es obvia: no puede inadmitirse una determinada opinión pericial porque sea «subjetiva» pues ello conduciría el rechazo de toda prueba pericial” sentenciaba el auto del Supremo.

En igual línea los cinco magistrados de la Sala de lo Penal, entre los que se encontraban nombres destacados como el prestigioso Javier Hernández García, también se sorprendieron del rechazo de la documental por la que la defensa pretendía acreditar las circunstancias espaciales del edificio donde presuntamente se produjo la violación, donde cabe recordar que la defensa insistió sobre las muy singulares características del espacio vecinal -una estructura en forma de “corrala”- que, a su parecer, “hacían difícil de explicar que los vecinos del mismo rellano no se hubieran apercibido de que el hoy recurrente trasladara a la menor, cogiéndola por el brazo, hasta su vivienda” expuso el abogado Juan Gonzalo Ospina, conocido por la audiencia por sus intervenciones en televisión, en su recurso de casación en una postura compartida por el TS que expone sobre ello “insistimos, no encontramos razón alguna con valor constitucional que justifique inadmitir por innecesaria la prueba documental propuesta” en referencia a la citada petición de la defensa.

ANULACION DE LA SETENCIA Y DERECHO A UN JUICIO JUSTO

Tras una sentencia de 36 páginas donde el Tribunal Supremo ratifica la vulneración de derechos de carácter fundamental al condenado y donde “identificamos claros indicadores de inequidad en el desarrollo del juicio oral por una injustificada lesión de los intereses defensivos del recurrente al inadmitirse indebidamente un significativo conjunto de medios de prueba”, otorgaba la razón a los postulamientos de los abogados del condenado, quienes lograban el 16 de septiembre de 2021, “anular la sentencia recurrida” y quedar a l espera de poder celebrar otro juicio “garantizando los derechos a una defensa eficaz, al proceso equitativo y al contradictorio”.

La noticia fue gratamente acogida por el despacho penalista quienes solicitaron una comparecencia pidiendo la libertad de su cliente, el cual se encuentra en libertad hasta que se establezca nueva fecha de juicio en un caso en el cual hemos defendido el derecho a un juicio justo, y que nuestro cliente tenga disponibles todos los elementos necesarios para que pueda demostrar su inocencia con todas las garantías procesales” nos afirmaba vía telefónica el abogado penalista Juan Gonzalo Ospina tras conocerse la sentencia.

Ospina Abogados se consolida como un despacho penalista de referencia en Madrid al consolidar con este éxito jurídico su segundo recurso de casación estimado este 2021, al haber evitado al inicio del año el ingreso en prisión de un cliente acusado de una estafa, el delito estrella del penal económico.