www.madridiario.es
Encontrar desperdigados televisores, restos de muebles o escombros es algo habitual en la zona.
Ampliar
Encontrar desperdigados televisores, restos de muebles o escombros es algo habitual en la zona. (Foto: Chema Barroso)

El curso medio del Guadarrama: de entorno protegido a vertedero improvisado

sábado 27 de junio de 2020, 09:06h

Desde hace décadas, el entorno del curso medio del río Guadarrama se ha convertido en un vertedero improvisado. Muebles, escombros, restos de poda, coches abandonados… Todo esto se puede encontrar en este entorno natural protegido por el paso de Vías Pecuarias, presencia de zonas de Dominio Público Hidráulico y su pertenencia a un Parque Regional. Sin embargo, a pesar de estas denominaciones el problema no ha hecho más que aumentar hasta desembocar en una degradación generalizada del lugar.

Así lo denuncia Ecologistas en Acción desde hace años: "La situación es dantesca para lo que debería ser un Parque Regional", señala Raúl Navarrete, portavoz de la confederación ecologista en el suroeste de Madrid. Tal y como apunta, al igual que se acumulan muebles o escombros, también se concentran elementos altamente contaminantes como restos de tejados de uralita con amianto, lo que genera “un problema de protección medioambiental y de salud pública".

Por otro lado, la limpieza de la zona no es un asunto sencillo por el cruce de competencias estatales, autonómicas y municipales para la realización de las tareas de limpieza y conservación. Y entre la confusión, la ribera del río Guadarrama sigue siendo engullida por todo tipo de desechos. Por ello, desde Ecologistas en Acción aseguran que han solicitado en varias ocasiones una colaboración entre administraciones para que se pueda atajar este problema con eficacia ya que los residuos “se van acumulando aguas abajo y pueden llegar hasta Toledo".

"Los vertidos sólidos son solo la punta del iceberg"

A pesar de esta situación, Navarrete destaca que el problema va más allá de los residuos sólidos. También se producen vertidos de aguas fecales en el río, así como llegan a las aguas todo tipo de materiales contaminantes. Además, también hay un componente social por los distintos asentamientos que se han conformado en distintos puntos desde hace décadas, los cuales han sido señalados como principales causantes de la acumulación de vertidos.

"Los restos de poda no salen de una chabola, salen de un chalet"

"Lo que pasa es que no se puede culpabilizar tan solo a un colectivo", apunta, porque hay diversos accesos que permiten llegar a la zona en un vehículo sin dificultad. De hecho, aunque en muchos de estos asentamientos se trabaja con chatarra de electrodomésticos a los que “se les quita la parte de metal que interesa y los metales no interesantes se tiran al río", también se pueden encontrar esparcidos restos de escombros o restos de poda. "Los restos de poda no salen de una chabola, salen de un chalet", declara el portavoz de Ecologistas en Acción.

Uno de los asentamientos más reconocidos es el de Las Sabinas, situado dentro del término municipal de Móstoles y cuyo derribo comenzó hace apenas unos meses. Las familias que viven en él están siendo realojadas, pero Navarrete lamenta que “el realojo no se está haciendo en condiciones adecuadas" porque hay familias que no reúnen los requisitos para ser reubicadas y las opciones que se les plantean son insuficientes. Por parte del Ayuntamiento de Móstoles, señalan que 61 de las 124 familias que residen en este asentamiento cumplen los requisitos para ser realojadas en viviendas, de las cuales quedan pendientes 14 de ellas.

Guerra de competencias

Entre todos los factores que influyen en la degradación de esta zona del río Guadarrama, la Confederación Hidrográfica del Tajo, la Comunidad de Madrid y los distintos ayuntamientos se señalan unos a otros como responsables de la limpieza y mantenimiento del lugar.

Por una parte, desde la Confederación Hidrográfica del Tajo apuntan que “entre las funciones que tienen encomendadas las Confederaciones Hidrográficas… no figura la de su limpieza”. Por ello, señalan al artículo 28.4 de la Ley 10/2001 para dirimir que la realización de estas funciones “es una competencia municipal, previa autorización de la Confederación Hidrográfica del Tajo”.

Por otro lado, en la Comunidad de Madrid coinciden en señalar que la competencia de esta limpieza reside en los ayuntamientos, así como destacan la necesaria colaboración de la Confederación Hidrográfica del Tajo “si los residuos se depositan en la ribera del río o en sus márgenes”. No obstante, agregan que el Gobierno regional se han realizado campañas de limpieza complementarias en las que se han retirado hasta 570 metros cúbicos de residuos domésticos durante el pasado año. Asimismo, detallan que en el mes de febrero se urgió a los ayuntamientos de Villaviciosa de Odón, Móstoles, Navalcarnero y Arroyomolinos a retirar los residuos domésticos de la zona.

Sin embargo, dichos municipios no se han mostrado completamente de acuerdo con estas afirmaciones. En el caso de Villaviciosa de Odón, señalan que realizan varias actuaciones “entre las que se incluyen la recogida de residuos, arreglo de caminos, etc.”. En lo referido a los residuos en el cauce del río, destacan que “estos trabajos no son competencia de esta administración local, si bien el Ayuntamiento realiza labores de vigilancia para evitar al máximo la proliferación de vertidos".

Desde el Ayuntamiento de Arroyomolinos, por su parte, declaran que solicitaron la limpieza de los residuos del tramo del río que se encuentra dentro del municipio en septiembre de 2019, aunque afirman que se les comunicó que debía encargarse de ello el Ejecutivo municipal. Finalmente, detallan que se realizaron trabajos conjuntos entre la Comunidad de Madrid y el propio Consistorio, así como otra labor de limpieza con maquinaria en el pasado mes de marzo.

En el caso de Móstoles, detallan que los residuos no se encuentran en suelo urbano de titularidad municipal y, aunque valoran las actuaciones llevadas a cabo por la Comunidad de Madrid, llaman a una mayor implicación por parte del Gobierno regional y la Confederación Hidrográfica del Tajo.

Finalmente, desde Navalcarnero el Ayuntamiento afirma que contestó a la solicitud de la Comunidad señalando que “en esos 15 metros que corresponden a Navalcarnero no hay residuos”. Sin embargo, lamentan ser “los grandes perjudicados de ello" y aseguran haber trasladado al Ejecutivo regional varias veces que limpien la zona “porque es un Parque Regional y es su obligación". Por ello, solicitan que la Comunidad de Madrid deje de “echar balones fuera y echárselo a los municipios".

Aun así, todos los municipios coinciden en la necesidad de aumentar la vigilancia en la zona y realizar un trabajo conjunto entre administraciones para atajar con decisión el problema. De lo contrario, la acumulación de residuos no hará más que resurgir con el paso del tiempo, dañando poco a poco el panorama natural madrileño.

¿Te ha parecido interesante esta noticia?    Si (0)    No(0)

+

0 comentarios