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Perchas de palomas torcaces
Perchas de palomas torcaces (Foto: ARBA, Asociación Ecologistas del Jarama El Soto, GRAMA, Jarama Vivo y Liberum Natura)

Los ecologistas denuncian "ensañamiento" en la caza de palomas migratorias cerca del Parque Nacional de Guadarrama

sábado 09 de noviembre de 2024, 09:00h
Actualizado: 13/11/2024 18:30h

Desde el norte de Europa, palomas migratorias y zorzales atraviesan los pasos montañosos del Parque Nacional de la Sierra de Guadarrama en su búsqueda de temperaturas más agradables y alimento. Es en este momento, tal y como denuncian asociaciones ecologistas, cuando se inicia su caza.

La Asociación para la Recuperación del Bosque Autóctono, la Asociación Ecologista del Jarama El Soto, el Grupo de Acción para el Medio Ambiente, Jarama Vivo y Liberum Natura piden que se pare lo que califican como “ensañamiento” contra este tipo de aves.

Fue el pasado 8 de octubre cuando comenzó la época hábil de caza en la Comunidad de Madrid, una actividad que se prolongará hasta el 31 de enero del próximo año para la caza menor y hasta el 21 de febrero en el caso de la caza mayor. A este periodo se superpone la caza de palomas migratorias y zorzales en pasos de montaña, del 15 de octubre al 15 de noviembre.

Esta modalidad de caza consiste en abatir palomas y zorzales que llegan en bandos, desde el norte de Europa donde se crían. La migración se produce hasta el centro de la península ibérica donde buscan alimentos y buenas temperaturas. Para desarrollar esta actividad, los cazadores se camuflan en puestos fijos (dos cazadores por puesto), en collados de cuerdas montañosas y esperan a que pasen los bandos para abatirlas.

Esta modalidad de caza está autorizada durante 30 días

Según las asociaciones ecologistas, los cazadores aprovechan “especialmente los días en los que el viento sopla del sur y les da de frente a las aves que las obliga a volar más bajo y a menor velocidad”.

Cinco pasos tradicionales en Madrid

En la Comunidad de Madrid se identifican cinco pasos tradicionales de palomas migratorias, los cuales varían según las temporadas cinegéticas. Para la temporada vigente, la Consejería de Medio Ambiente, Agricultura e Interior ha catalogado cinco pasos tradicionales. En la Sierra Norte se encuentran tres de esos pasos: Alto de la Hiruela, Collado de Las Palomas y El Salinero; por otro lado, se sitúa en la Sierra Oeste -en Rozas de Puerto Real- el Herrén de Carboneras, mientras que El Boquerón (Canencia) se localiza en el límite sureste del Parque Nacional de la Sierra de Guadarrama.

“Estos pasos tradicionales se sitúan siempre en collados, en zonas de montaña, porque son zonas más fáciles para cruzar al tener menos altitud y a las aves les cuesta menos volar que sitios más elevados donde tienen que hacer un mayor esfuerzo”, explica María Ángeles Nieto, portavoz del Grupo de Acción para el Medio Ambiente (GRAMA).

A la portavoz de Grama, el propio nombre de pasos tradicionales le resulta paradójico. Asegura que si fueran “tradicionales” serían siempre los mismos y no variarían dependiendo de la temporada cinegética y de los cambios de las aves. Según Nieto, los animales “desvían sus rutas para eludir aquellas zonas donde las están masacrando” y, por esta razón, “es posible que los cazadores decidan cambiar o mantener” esos pasos tradicionales para “abatir un mayor número de palomas”.

Uno de esos “pasos tradicionales” es El Boquerón, zona limítrofe con el Parque Nacional de la Sierra de Guadarrama. Según los Ecologistas, en su perímetro exterior se localizan hasta 44 puntos de caza desde lo que se puede disparar a estas aves y, en ocasiones, los propios casquillos de las balas acaban en el interior del Parque Nacional.

Paso de palomas en el collado El Boquerón, colindante al Parque Nacional de la Sierra de Guadarrama.

“Llama la atención que la caza se produzca en una zona limítrofe del Parque Nacional. Los cazadores para entrar a esa zona tienen que entrar armados en sus vehículos, cuando la normativa prohíbe el tránsito de personas armadas, entonces, creemos que se vulnera la normativa. Además de los disparos que entran hacia el Parque Nacional y los animales muertos que caen. No tiene ningún tipo de sentido”, afirma Nieto.

Es una actividad autorizada

A juicio de los colectivos ecologistas, seguir permitiendo las “matanzas de aves migratorias carece de justificación en esta época y menos junto a un parque nacional”. “Va en contra del sentido común y de la conservación, disparar contra aves a las puertas de un espacio protegido”, confiesan.

Sin embargo, la Consejería de Medio Ambiente, Agricultura e Interior de la Comunidad de Madrid y la Federación Madrileña de Caza aseguran que se trata de una actividad autorizada y “compatible con la conservación de los hábitats y de las especies”.

Respecto a la realización de esta modalidad de caza en los aledaños del Parque Nacional, la Consejería ha explicado que “existe la obligatoriedad de disparar de espaldas al Parque Nacional” y, además, este año “se han reducido los puestos y el horario para evitar las molestias en el entorno y permitir la compatibilidad de esta actividad con el resto de usos del monte”.

Datos de anteriores campañas

Las asociaciones ecologistas hablan de “ensañamiento” contra las palomas y los zorzales por “diversión”, ya que consideran que la caza de estas especies “no tiene justificación”, pues “no hay cultivos que se puedan dañar ni población que alimentar”, pues la “justificación antes era obtener carne fácil, pero ahora no tiene sentido”.

Los datos de los animales muertos son proporcionados por los cazadores

Argumentan esa “matanza” aportando datos de aves muertas en esta modalidad en anteriores campañas y que han sido corroborados por la Consejería de Medio Ambiente. Por ejemplo, en la temporada 22-23, el número de palomas muertas asciende a 226.194 y el de zorzales a 52.095, una cifra superior a la obtenida en la anterior campaña con 213.173 palomas y 39.606 zorzales. Estos datos totales agrupan los animales muertos en la época general de caza, la media veda (del 20 de agosto al 20 de septiembre) y las de caza de palomas por daños en cultivos de leguminosas (15 de mayo al 15 de julio o final de la cosecha), más los datos que se hayan facilitado de los pasos de palomas y son proporcionados por los propios cazadores.

La Federación Madrileña de Caza afirma que en esta modalidad se realizan “pequeñas capturas”, ya que la posibilidad de abatir ejemplares “es muy escasa” y no alcanzaría ni el uno por ciento de las palomas y zorzales que pasan por los pasos tradicionales. El colectivo ve "descabellado" que las asociaciones ecologistas hablen de “matanza” o “ensañamiento”.

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