La Policía Nacional ha desarticulado en Fuenlabrada un punto de almacenamiento y distribución de artículos tecnológicos falsificados y ha detenido a un hombre acusado de un presunto delito contra la propiedad industrial. En la operación se intervinieron más de 16.800 productos que imitaban marcas de reconocido prestigio y cuyo valor en el mercado legal supera el millón de euros.
La investigación comenzó cuando los agentes detectaron un envío que levantó sospechas por contener mercancía que presuntamente vulneraba los derechos de una conocida empresa del sector tecnológico. Las primeras actuaciones permitieron interceptar un lote de 2.740 baterías con distintivos comerciales reproducidos de forma ilegal.
A partir de ese hallazgo, los investigadores siguieron el rastro de la mercancía hasta identificar al supuesto responsable y localizar la nave industrial desde la que se almacenaban y distribuían los productos.
El registro del establecimiento, situado en un polígono industrial de Fuenlabrada, permitió localizar miles de accesorios electrónicos preparados para su comercialización. Entre el material intervenido había auriculares, cargadores, cables, baterías, fundas para teléfonos móviles y otros dispositivos que exhibían de manera fraudulenta los logotipos de distintas marcas internacionales.
Además, la Policía comprobó que las instalaciones contaban con un servicio de reparación de teléfonos móviles y con una infraestructura organizada para la venta y distribución de este tipo de mercancía.
Según las estimaciones policiales, el perjuicio económico para las empresas afectadas podría superar el millón de euros, ya que algunos de los productos falsificados alcanzaban precios de venta superiores a los 500 euros por unidad en el mercado oficial.
La operación concluyó con la detención del presunto responsable de la importación y distribución de los artículos, que ha sido puesto a disposición judicial como supuesto autor de un delito contra la propiedad industrial.