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Cómo sobrevivir en un contexto inflacionario
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Cómo sobrevivir en un contexto inflacionario

Por MDO
jueves 26 de diciembre de 2024, 10:25h

A pesar de los aumentos de los salarios nominales, en 2024 los españoles experimentaron una caída en su poder adquisitivo. Según la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), la inflación del país superó la suba de las remuneraciones, ocasionando una caída de los salarios reales.

La inflación en España durante en 2024

Conforme a los datos del Instituto Nacional de Estadística (INE), en noviembre del 2024 el Índice de Precios al Consumidor fue de 2.4%. Esta cifra supuso un aumento de seis décimas respecto a la tasa del mes anterior. Esta variación está estrechamente relacionada con el aumento de los gastos de vivienda, especialmente aquellos asociados al servicio eléctrico.

Impacto de la inflación en Andalucía

La inflación no afecta de forma homogénea a todos los españoles. En algunas comunidades el alza de los precios no altera significativamente la economía familiar, mientras que en otras ocasiona problemas para llegar a fin de mes.

Conforme al Barómetro Andaluz creado por la fundación CENTRA, en diciembre de 2024 el 21.5% de los andaluces consideran que su situación económica personal es mala o muy mala. El 27.9% expresa que se encuentran peor que hace un año.

Medidas para lidiar con la inflación y llegar a fin de mes

Vivir en un contexto inflacionario como este implica un gran desafío, sobre todo para los trabajadores que perciben salarios bajos. Para llegar a fin de mes y no endeudarse es necesario adoptar algunas medidas.

Prioriza el ahorro

En contextos inflacionarios, si guardas solo “lo que te sobra” del salario una vez que has realizado todos los gastos del mes, no podrás ahorrar nada. En un escenario ideal, debes priorizar el ahorro y destinar al menos 20% de tus ingresos totales a la creación de un fondo.

Este porcentaje tienes que reservarlo antes de planificar los gastos, que deberán ser pagados con el 80% restante. Si tienes la posibilidad, transfiere este dinero a otra cuenta o imposibilita su uso mediante la constitución de un plazo fijo.

Evaluar un aumento de ingresos

Por supuesto, es de entender que haya situaciones en las que una familia no puede permitirse ahorra debido a un bajo sueldo. En estos casos, es importante preguntarse si se vive por encima de las posibilidades económicas o si se trata de ingresos insuficientes.

En caso de la segunda opción, resultará indispensable buscar alternativas para aumentar el sueldo mensual, sea pidiendo un aumento en el trabajo o teniendo una segunda fuente de ingreso. También puede ser una opción a mediano plazo estudiar, haciendo cursos online homologados, con el fin de mejorar el perfil profesional. Esto abrirá nuevas oportunidades laborales, al mismo tiempo que un argumento para solicitar una remuneración mayor en el trabajo.

Lleva un estricto control de ingresos y egresos

Para poder administrar la economía familiar, lo primero que hay que hacer es saber con exactitud cuáles son nuestros ingresos. A veces esto conlleva cierto grado de dificultad porque las fuentes de ingresos pueden ser muchas y porque el sueldo no es algo fijo.

La remuneración está sujeta a reajustes, variaciones en cuestiones impositivas, y modificaciones vinculadas con aportes a la seguridad social. Por ese motivo, lo primero que hay que hacer es establecer el monto total de los ingresos de todas las fuentes que se tengan a disposición de forma continua.

Se debe comprobar el valor neto actual del salario. Luego, a este importe se le deberían sumar aquellos ingresos originados por otras fuentes, tales como emprendimientos o servicios prestados de forma autónoma.

Por el otro lado, es imprescindible llevar un registro de los egresos. Toda erogación debe ser anotada, por más pequeña que sea. Tanto los ingresos como los egresos pueden registrarse manualmente, en una planilla de Excel o en aplicaciones creadas para tal fin.

Elabora presupuestos diferenciados

La planificación mensual no es suficiente. Si bien algunos gastos como el pago del alquiler y los servicios deben ser gestionados de forma mensual, otros exigen un presupuesto más acotado en el tiempo.

Por ejemplo, la compra de alimentos perecederos. Si no fragmentas el presupuesto, probablemente comas muy bien y de forma completamente intuitiva los primeros quince días, y la otra mitad del mes solo te alcance para comprar un par de productos comestibles.

Elabora presupuestos semanales con el fin de distribuir el dinero disponible de forma más homogénea durante el mes. De esta manera, podrás comer variado durante todo el período.

Evita las compras compulsivas, los gastos hormiga y las promociones engañosas

La improvisación es enemiga de la estabilidad económica. Los gastos impulsivos suelen estar asociados a la compra de objetos innecesarios, implicar el uso de financiación, y ocasionar desbalances graves a mediano plazo.

No compres nada que no hayas presupuestado, aunque te sea presentado como una oferta. Si algo te gusta mucho, inclúyelo en la lista de compras del próximo mes y asígnale un lugar en tu presupuesto. Es decir, las compras evita las compras impulsivas hasta de aquellos artículos que veas necesarios, incluso si ves una “oferta”. Si el dinero no estaba destinado a ser gastado en ese momento, no lo gastes, por más tentador que sea.

Por ejemplo, la compra de café al paso, los gastos de envío a domicilio, o los viajes en autos de alquiler. Preparar el café en casa, hacer los retiros personalmente, y viajar en autobús es más económico, no demanda un gran esfuerzo, y se traduce en un buen ahorro.